El frío llena los albergues

Una mujer duerme en el interior de un cajero sin más abrigo que su ropa y unos cartones. / ÁLEX PIÑA
Una mujer duerme en el interior de un cajero sin más abrigo que su ropa y unos cartones. / ÁLEX PIÑA

La ocupación llega al 90%. Algunas personas sin hogar se han visto obligadas a dormir en la calle

ALBERTO ARCE OVIEDO.

Bajo cero y en la calle. Así amanecieron ayer, en Oviedo, algunas personas sin techo que ante la falta de alternativas habitacionales, se vieron obligadas a dormir en la calle. Todo esto cuando las principales ciudades del Principado registraban, en la mañana ayer temperaturas mínimas que llegaban a marcar entre tres y menos seis grados, la jornada de mayor frío desde que comenzó el invierno.

En Oviedo, en concreto, se alcanzaron los -0,4 grados al comenzar el día. Una situación que no afectó a todos por igual, pues algunos se vieron obligados a pasar la noche en cajeros y hasta en la calle.

Este fue el caso de Antonio Fernández, un hombre sin hogar que a pesar de habitar una «chabola» a las afueras de la ciudad, sufrió los estragos de las bajas temperaturas en sus propias carnes. «Es muy difícil», constató, mientras se encontraba mendigando junto a la estatua de 'Rufo', el perro de Oviedo, unas pocas horas después del alba. «Hace años que vivo de esta manera», admitió. «La gente que pasa me ayuda un poco con comida y limosna, hasta me han regalado unos guantes», explicó el hombre, mientras se calentaba con una taza de café que le había acercado minutos antes un transeúnte.

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No obstante, la ciudad de Oviedo cuenta con varios recursos para tratar de solventar esta situación. Así, el albergue Cano Mata Vigil tiene activado su particular catálogo de actuaciones, que pasan «por no dejar a nadie sin recursos, cueste lo que cueste», tal y como dijo Pilar Díaz, responsable del programa Personas sin Hogar, de Cáritas, entidad que rige el albergue. «Actualmente nos encontramos al 90% de ocupación», expuso la responsable. «Pero lo cierto es que, aunque en las temporadas más frías siempre hay un incremento de entradas, la ocupación nunca baja del 80%», añadió. Es decir, en estos momentos, de las 65 plazas con las que cuenta el centro, al menos 58 están ocupadas. «Nuestra misión es no dejar a nadie fuera: buscar soluciones. Por eso, nos coordinamos con otros centros en los que pueda haber camas libres cuando estamos llenos», argumentó. Por su parte, el Ayuntamiento y la asamblea local de Cruz Roja pusieron en marcha el pasado 10 de diciembre el protocolo 'Ola de frío', una iniciativa que consiste en proporcionar mantas, bebidas y comida a personas que pernoctan en las calles de la ciudad durante los días en los que las temperaturas caen por debajo de los cinco grados centígrados. «Ya hemos salido catorce veces», afirmó, en declaraciones a este diario, uno de los técnicos responsables de la entidad, Hugo Rodríguez. Un total de 117 intervenciones (96 a hombres y 21 a mujeres) en las que se han repartido más de un centenar de bebidas calientes y comestibles, y unas 27 mantas para que los sin techo que duermen en la calle puedan vencer ligeramente al frío.

A través de las concejalías de Seguridad Ciudadana y Atención a las Personas, los voluntarios de la Cruz Roja patrullan las calles a partir de las 23 horas siempre que las previsiones meteorológicas avancen caídas en las temperaturas por debajo de los cinco grados para la noche. «Hay mucha gente viviendo en la calle», sentenció Rodríguez.

En Gijón, el albergue Covadonga se encuentra al 90% de su capacidad. La directora, Cristina Avella, explica que «en los últimos días ha habido más usuarios por la bajada de las temperaturas, pero aún quedan algunas plazas libres de las 100 que tenemos en total».

Los animales, «congelados»

En Oviedo, los que también lo están pasando mal son los animales del albergue municipal de Oviedo, 225 perros y 25 gatos repartidos en poco más de un centenar de frías jaulas en las que «entra agua cuando llueve y el frío se hace insoportable», tal y como lo confirmó Eva Rodríguez, coordinadora de adopciones del Albergue de Animales. «Aun así, hemos tenido mucha ayuda gracias a los llamamientos que hemos hecho a través de las redes sociales», adelantó.

«La gente se ha volcado con nosotros, nos han enviado mantas y ropa para los animales de todos los lugares de la región, y hasta desde Alemania», abundó. La alerta lanzada movilizó a las protectoras de la región para captar enseres para el centro de Oviedo. Solo la de Gijón llenó ayer más de 40 bolsas con toallas y sábanas. La respuesta ha obligado a suspender la colecta que estaba prevista para hoy en Avilés.

 

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