La familia saharaui de Caso ya tiene calefacción y agua caliente

Abba mira a su bebé, en brazos de su sobrina Magaya. / J. C. ROMÁN
Abba mira a su bebé, en brazos de su sobrina Magaya. / J. C. ROMÁN

El Principado, que pidió disculpas por «un caso excepcional», facilita el documento para que el suministrador de gas dé de alta el servicio

M. VARELA CAMPO DE CASO.

La familia saharaui que está alojada en una vivienda de emergencia social de Campo de Caso ya tiene desde la tarde de ayer agua caliente y calefacción. Después de un mes complicado de trámites administrativos, el Principado proporcionó en torno a la una de la tarde el documento imprescindible para que el suministrador de gas pudiese dar de alta el servicio. Y así se hizo efectivo a lo largo de la tarde de ayer.

Amma, Abba, sus dos hijas, de quince y tres años, y el bebé de menos de un mes ya tienen agua caliente. Disfrutar de una ducha ha sido uno de los primeros placeres que estas madres, para quienes su mayor satisfacción ha sido poder disfrutar de ver jugar a sus hijas con agua caliente.

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La Consejería de Servicios y Derechos Sociales matizaba ayer que se había tratado de «una incidencia con el certificado de la instalación de gas de una vivienda pública. Se ha demorado más de lo debido. Es un caso excepcional». Además, las mismas fuentes trasladaron sus «disculpas». «Se han articulado medidas destinadas a evitar que esto pueda repetirse a partir de ahora en el parque público regional».

La concejal casina Pili Ruiz manifestaba su alegría por que el caso se hubiese solucionado. En principio la empresa había avisado de que se pondría solución el lunes, pero a las tres de la tarde ya estaba todo arreglado. «Entre todos hemos sido capaces de dar respuesta después de un mes de trabajo», apuntaba. Ahora, su labor se centrará en que esta familia, formada mayoritariamente por mujeres jóvenes, «se integre en la vida diaria de Caso y puedan ir saliendo hacia adelante». Abba y Amma se sienten afortunadas por estar en este municipio y explican que «desde un primer momento los vecinos nos han acogido muy bien y están pendientes de nosotras y de las niñas».

El mes que han pasado sin agua caliente y sin calefacción es una recuerdo que esperan que, a partir de ahora, se disipe. Ahora quieren corresponder con el apoyo que les han prestado.