«Salí corriendo hacia el conductor y al ver que estaba desvanecido intervine para estacionar el autobús»

Aura Chávez (derecha), con su mujer, Cristina García, y su hijo. / Hugo Álvarez.

La mexicana Aura Chávez logra detener en El Berrón un ALSA, que hacía la ruta Llanes-Oviedo, tras la indisposición de su conductor evitando un accidente

Cristina Tuero
CRISTINA TUEROGijón

Con el terrible accidente de Avilés aún en la retina, la intervención en la tarde de ayer de la mexicana Aura Chávez puede considerarse de un auténtico milagro. La mujer, junto a su esposa Cristina García y su bebé de nueve meses, viajaba en un autobús de ALSA que cubría el trayecto Llanes-Oviedo y que había salido de la estación llanisca a las cinco de la tarde. El viaje se desarrollaba con normalidad hasta El Berrón. Allí, según explicaron los testigos a la compañía, el vehículo fue perdiendo velocidad y colisionó lateralmente contra el guardarraíl.

«Tuvo un percance del lado izquierdo y pegó una vez. Pero, al ver que daba varias veces, las personas que venían delante del autobús, yo me encontraba en el medio, le empezaron a gritar al conductor 'despierta, despierta' porque no respondía», recuerda Aura Chávez en conversación con EL COMERCIO,«aún muy asustada, ahora que piensas en frío lo que sucedió».

La mujer, que cuenta con carné de autobús y que había conducido estos vehículos en su país natal, narra que «salí corriendo hacia el conductor y al ver que estaba desvanecido, que no contestaba tuve que intervenir. Me dije, tengo que parar esto». Y logró hacerlo.

Con el autobús ya detenido, el conductor recuperó el conocimiento. «Nos dijo 'estoy bien, estoy bien' y quería volver a arrancar. Pero le dije, espera, espera, que no estás bien y se desvaneció por segunda vez», recuerda Chávez. Con la ayuda de otro pasajero, lograron tumbarlo en el pasillo que, aún así, logró volver a incorporarse para, de inmediato, volver a desvanecerse.

Aura, con su hijo, en el autobús, minutos antes del incidente.
Aura, con su hijo, en el autobús, minutos antes del incidente. / E. C.

La ambulancia llegó al poco y se hizo cargo del hombre, que fue trasladado, según confirmaron fuentes de la compañía, al HUCA donde permanece en observación. Había pasado su último reconocimiento médcio, aseguran desde ALSA, el 16 de octubre de2017.

Los pasajeros, entre los que no hubo que lamentar daños, esperaron 25 minutos por la llegada de otro conductor que, en el mismo vehículo (ya que según la compañía apenas tenía daños), continuaron viaje. Sin embargo Aura Chávez asegura que el lado izquierdo del vehículo estaba «bastante dañado. Muy rozado y el golpe se llevó el retrovisor izquierdo».

Un gran susto, pero afortunadamente con un final feliz. «Sigo asustada y solo pienso que esto podía haber sido peor», señala.

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