El vikingo que nunca se daba por vencido

el parapente del fallecido en el parking de la playa./José Simal
el parapente del fallecido en el parking de la playa. / José Simal

Fue uno de los hombres clave en el rescate del parapentista sierense José Luis Bernal en India

P. SUÁREZGIJÓN.

Sergio Palacios era muy apreciado en el mundo del parapente, no era solo por su carácter afable, pese a su imagen de tipo duro, sino también por el compañerismo que lo definía. «Era una de las mejores personas que conocía. Es tremenda su pérdida», señalaban ayer algunos de sus amigos más cercanos, a quienes les costaba aceptar lo que había sucedido, un fatal accidente que conmocionó a quienes le conocían.

Una de las personas que puede dar fe de esos valores que hacían que todos apreciaran a Palacios es el parapentista sierense José Luis Bernal, quien en octubre del año pasado sufrió un accidente en plena cordillera del Himalaya, en el 'Big Face' indio, que por poco le cuesta la vida.

Bernal se encontraba en una expedición junto con otros cinco parapentistas, entre los que también se encontraba Palacios. De hecho, este último fue uno de los hombres clave a la hora de conseguir la ayuda necesaria para iniciar la búsqueda del sierense y coordinar el posterior rescate, completado con éxito. «Era mi amigo del alma. Un hermano. Fue uno de los que estuvo a muerte conmigo cuando tuve el accidente. Me he enterado de que nos ha dejado y estoy completamente bloqueado. No me lo puedo creer», afirmaba ayer Bernal tras confirmarse la noticia.

Todos los compañeros de aquel viaje, así como los que lo conocían por sus vuelos en Asturias, destacan el cariño que Palacios hacía sentir a sus amigos, entre los que era uno de los pilotos más expertos.

«Llevaba años volando. No obstante, cuando haces un deporte así siempre te expones a situaciones complicadas. El riesgo cero no existe en el parapente», reflexionaba Bernal.