El Cuetu tendrá una excavación arqueológica para estudiar el antiguo poblado fortificado

Varios integrantes de Frente del Nalón, ayer en El Cuetu. / FOTOS: NOSTI
Varios integrantes de Frente del Nalón, ayer en El Cuetu. / FOTOS: NOSTI

El empresario Jorge Sandoval inicia las visitas guiadas al búnker que el bando republicano construyó durante la Guerra Civil

LYDIA IS EL CUETU / COLLOTO.

Las obras que se llevaron a cabo tras la Guerra Civil en la zona de El Cuetu, en Lugones, colmataron dos de las tres líneas de defensa de la fortaleza y eliminaron también cualquier vestigio que pudiera conservarse de un antiguo castro. Por ello, aprovechando la futura construcción del museo dedicado a la Guerra Civil se llevarán a cabo tanto una excavación como sondeos arqueológicos para estudiar posibles vestigios.

El arqueólogo Alfonso Fanjul realizó ayer este anuncio durante la primera visita guiada a la antigua fortificación del bando republicano, propiedad del empresario Jorge Sandoval y futuro equipamiento hostelero y museístico. El Cuetu fue una de las mayores fortalezas de la Guerra Civil en el norte de España y uno de los pocos datos que se conservan es que costó tres millones de pesetas. «Es una pena que no haya más información sobre el sitio, pero se perdió mucha documentación republicana y después tampoco se llevó a cabo una recuperación de la tradición oral que podría haber ayudado», lamentó Fanjul.

La visita consistió primero en un reconocimiento del búnker, donde se conservan, entre otras cosas, aspilleras para tiros de fusil y nidos de ametralladoras. «La idea es desescombrar y hacer visitable todo el recorrido», comentó el arqueólogo.

Después tomó el relevo el grupo de recreación histórica Frente del Nalón, que se encargó de guiar a los visitantes por la exposición armamentística que de forma provisional Sandoval ha habilitado en Colloto y que acoge varias piezas únicas. Entre las curiosidades, una réplica del automóvil blindado UNL-35, la mejor colección de bombas de mano y una de las más numerosas de ametralladoras de España, así como una moto BMW perteneciente a la guardia personal de Franco, su gorra y maletín, cientos de cascos y una amplia muestra de maquetas. «No esperaba tanto, el día que esté todo colocado y el museo construido va a ser la repera», apuntó Mauricio Scharz, mexicano nieto de exiliados de Llanes.

«Es para pasarte aquí las horas y se agradece que haya quien te explique lo más relevante, es fundamental conocer tu propia historia», aseguró Marta Menéndez, una de las participantes, quien añadió que «es una propuesta estupenda para los colegios y para que los más jóvenes conozcan cosas de la guerra».

Las visitas se llevarán a cabo los domingos en dos turnos, a las doce del mediodía y a las cinco de la tarde, y los interesados pueden apuntarse a través del correo electrónico museoelcuetu@hotmail.com. El precio son 9 euros para adultos, 2 para niños y gratuita para los menores de 14 años que residan en Lugones y las localidades aledañas al Cuetu.