La firma del convenio entre Sanidad y los intoxicados se retrasa por discrepancias

Algunos de los afectados, durante la última huelga. / MARIETA
Algunos de los afectados, durante la última huelga. / MARIETA

Los huelguistas mantuvieron ayer un nuevo encuentro con la empresa para continuar limando diferencias

F. DEL BUSTO AVILÉS.

El grupo de cinco intoxicados por mercurio y otros metales pesados mientras realizaban labores de mantenimiento en Asturiana de Zinc (AZSA) mantienen abiertas dos mesas de negociaciones con las que tratar de cerrar los flecos de los acuerdos que habían alcanzado tras su última protesta el pasado mes de noviembre.

El primero de los frentes se refiere a la relación con el Principado y la mutua para la atención del colectivo. En el documento que se presentó se fijaba una duración de dos años, algo que rechazaban los afectados al considerarse que debía asegurarse mientras existiesen secuelas del accidente laboral. En una segunda redacción, el Principado incluyó la prórroga del acuerdo, toda vez que firmarlo de manera indefinida iba contra la legislación, según indicaron los servicios jurídicos del Principado. En principio, esta segunda redacción se adecuaba a las demandas del colectivo, pero la existencia de nuevas dudas obligó a retomar las conversaciones con la consejería de Sanidad.

Aunque el diálogo avanza de manera fluida y todo indica que se puede cerrar un acuerdo, los mayores escollos surgen ante los límites legales que el Principado no puede superar pero que despiertan las dudas en los afectados. No obstante, las partes confían en alcanzar una solución en las próximas semanas y firmar el convenio.

Más complejas son las conversaciones con la dirección de Asturiana de Zinc que se vienen manteniendo desde que se levantó la huelgas de hambre el pasado noviembre. Ayer, las partes volvieron a reunirse en las oficinas de San Juan de Nieva durante la tarde.

En principio, el objetivo es fijar el apoyo de la compañía a la atención médica de los afectados, incluyendo el pago de diferentes gastos que se van generando. También se plantean las diferentes indemnizaciones. Las conversaciones no están siendo fáciles y, en más de una ocasión, los intoxicados han planteado la posibilidad de acudir a la sede central de Glencore, máximo accionista de la empresa, en Suiza.

Aunque desde la compañía se trata de responder a las demandas, las reuniones no resultan sencillas por los constantes cambios de criterios en las peticiones, a lo que se unen los frentes judiciales abiertos y que se encuentran fuera de las competencias de la compañía. No obstante, las partes confían en alcanzar un acuerdo amistoso en las próximas semanas.

Este grupo de trabajadores pertenece al colectivo de 49 operarios de Ingenierías y Montajes del Norte (IMSA) que en diciembre de 2012 sufrieron una intoxicación por mercurio mientras realizaban labores de mantenimiento en Asturiana de Zinc. Las posteriores investigaciones de Salud Pública del Principado evidenciaron la existencia de altos niveles de mercurio en otros trabajadores, tanto de AZSA como las contratas.

Indemnizaciones

El accidente laboral, el mayor registrado en Europa de estas características, concluyó con una condena por conformidad a los responsables que incluía el pago de indemnizaciones por valor de 2,5 millones de euros a los afectados. En ese momento se supo que cada trabajador había recibido 10.000 euros a fondo perdido para gastos y Asturiana de Zinc abonó reconocimientos médicos por importe superior a 134.000 euros.

 

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