«Alguna vez me arrodillé ante quien no debía»

El Padre Ángel, en la parroquia de San Antón, en Madrid. / A. FERRERAS
El Padre Ángel, en la parroquia de San Antón, en Madrid. / A. FERRERAS

El padre Ángel publica 'Un mundo mejor es posible', un libro en el que se confiesa, aconseja y reivindica

JOSÉ L. GONZÁLEZ

Por Ángel García Rodríguez es probable que sean pocos quienes le conozcan, pero si a su nombre se le añade la palabra 'padre' no cabe duda de a quién se alude. El párroco de San Antón, el sacerdote mierense que pisa alfombras y barro con los mismos zapatos, vuelve a las librerías con un libro que lleva por título 'Un mundo mejor es posible', una obra en la que se confiesa, aconseja y reivindica. Prologado por Sandra Ibarra, Cándido Méndez y Cipri Quintas, el libro verá la luz el 28 de mayo de la mano de Alienta Editorial, 145 páginas que dan para mucho y en las que, además de repasar su vida y la de su organización, Mensajeros de la Paz, Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 1994, da una visión optimista del mundo actual y fija posición sobre los retos que hay que afrontar. Repasamos, a través de diferentes extractos aportados por la editorial, algunas de las claves de este libro.

'Yo me confieso' Cuatro personas clave en su vida

El primer capítulo de este libro se titula 'Yo me confieso' e incluye un repaso a sus principales datos biográficos que aporta una rotunda sentencia. «Me considero un privilegiado». Así lo siente porque ha conocido «a siete papas y a nueve presidentes de Gobierno de España», abrazado «a más de treinta presidentes de Gobierno de Europa, África y América Central» y ha estado «con santos como la madre Teresa de Calcuta, el cardenal Tarancón, Ernesto Cardenal, Jaime Garralda, el padre Llanos, el hermano Roger o Vicente Ferrer, además de muchos otros hombres y mujeres, héroes y heroínas que hacen un mundo mejor».

Entre sus confesiones está también la de los cuatro nombres claves en su biografía: Vicente Ferrer, «que siempre hablaba de la providencia de Dios»; la madre Teresa de Calcuta, «que me enseñó lo que es la caridad»; Pedro Casáldiga, «quien me hablaba siempre de la esperanza»; y el papa Francisco, quien, sobre la iglesia de San Antón le dijo al oído: «Ellos son la verdadera carne de Cristo».

También hay tiempo para la autocrítica en este capítulo. «Confieso que (...) en alguna ocasión me he arrodillado ante quien no tendría que haberme arrodillado». El «miedo» cuando le diagnosticaron cáncer de colon, el cariño que recibió de sus allegados y de la reina Sofía y el entonces Príncipe Felipe, también destacan en este capítulo.

'Por qué el mundo va mejor' El progreso del último siglo

Si algo ofrece el Padre Ángel en este libro son motivos para el optimismo. El segundo capítulo lleva por título 'Por qué el mundo va mejor' y en él se apoya en estudios de expertos para intentar demostrar que la situación de la humanidad ha mejorado. «Hemos progresado más en los últimos cien años que en los primeros cien mil. La pobreza, la desnutrición, la explotación laboral, el analfabetismo, entre otras muchas cosas, están desapareciendo o reduciéndose mucho», señala, para reconocer después que «queda mucho por hacer».

La radiografía que dibuja el Padre Ángel incluye citas de Hans Rosling, quien abunda sobre el aumento de la esperanza de vida, «que pasó de 30 años en 1800 a los 60 de la actualidad». «La idea equivocada de que el mundo va peor es muy difícil de sostener si situamos el presente en su contexto histórico», una idea con la que el párroco de San Antón se muestra de acuerdo.

'Sexismo y homofobia. Problemas que hay que erradicar' «En los últimos años, la situación de la mujer ha mejorado»

No es ajeno el Padre Ángel al movimiento 'Me Too'. «En los últimos años, y más desde este movimiento, se ha avanzado más por mejorar la situación de la mujer en todos los campos que en décadas anteriores. Sigue habiendo diferencias, sobre todo en el sector laboral, pero creo que hay que valorar todo lo que hemos ganado en estos años. Yo me quedo con eso», sostiene.

La mejora no es suficiente para el párroco mierense. «Uno no puede quedarse quieto». Por eso reclama que la mujer «esté más presente, que tenga puestos de jerarquía, como empieza a haber en política». Un campo en el que destaca la estructura del Gobierno de Pedro Sánchez, quien «nombró a diecisiete ministros, once mujeres y seis hombres, mucho más allá de la paridad prometida».

Para que la situación de la mujer siga mejorando hay que centrarse, según el Padre Ángel, en cuestiones como las diferencias salariales entre hombres y mujeres o el llamado «techo de cristal» que les impide llegar a puestos directivos. «Un estudio de Informa D&B determina que el 66% de las empresas no tiene ninguna directiva y que ellas siguen siendo minoritarias en los puestos de dirección», sostiene.