La Sociedad Filarmónica de Gijón necesita setenta socios para garantizar su supervivencia

Ramón Avello, Teresa Sánchez y María Fernández, en la Casa de la Palmera./AURELIO FLÓREZ
Ramón Avello, Teresa Sánchez y María Fernández, en la Casa de la Palmera. / AURELIO FLÓREZ

Hasta junio, se sucederán una docena de conciertos en el Jovellanos con el Cuarteto de Cremona y el Trío Wanderer como propuestas destacadas

M.F. ANTUÑA

La Filarmónica de Gijón ha rejuvenecido su masa social, pero aún necesita más para garantizar su supervivencia, y con ella, la de la música de cámara en los escenarios de la ciudad. Después de tiempos difíciles que a punto estuvieron de hacer desaparecer esta centenaria entidad dedicada a programar música clásica, la apertura de sus conciertos a todos los públicos y su colaboración con el Teatro Jovellanos y otras entidades públicas y privadas ha permitido darle visibilidad y vida. Ayer se presentó la nueva programación 2018-2019, trufada de joyas musicales impagables, y con ella se hizo de nuevo un llamamiento a los melómanos a unirse a ella. Necesitan setenta socios más –son 160– para confirmar su viabilidad futura. El precio por adulto para convertirse en socio es de 160 euros, lo que da acceso a todos los conciertos programados y supone un ahorro de casi el 50% del costo total de todas las localidades en la taquilla del Jovellanos.

La programación, que cuenta con el apoyo del Aula de Cultura de EL COMERCIO, comienza hoy con el concierto de Juan Pérez Floristán, un pianista de primer nivel, el único español que en los últimos treinta años ha ganado el concurso Paloma O'Shea, que ofrecerá un programa compuesto por obras de Ligeti, Beethoven y Mussorgsky. La apertura no puede ser más brillante. Pero la siguiente cita también lo es: el Cuarteto de Leipzig ofrecerá el día 24 de este mismo mes obras de Mozart, Schumann y Dvorak. Ya en noviembre, primer guiño asturiano en la programación, con Aarón Zapico al clave y Emilio Moreno al violín interpretando las sonatas apócrifas de Boccherini. En diciembre se ha programado una gala lírica asturiana que reunirá a la soprano Beatriz Díaz y al tenor Alejandro Roy, que precisamente forma parte del elenco de la 'Carmen' que se verá este año en la temporada de ópera de Oviedo.

El año comenzará con uno de los conciertos copatrocinados por la Fundación Alvargonzález, con la presencia del pianista Juan Barahona el día 16 de enero interpretando a Mozart y Listz. Barahona fue becado por la fundación gijonesa, que igualmente colabora en dos conciertos más: el de jóvenes intérpretes programado para febrero con el ganador del VII Concurso Internacional de Música Antigua de Gijón, Ibera Auri, y el que ofrecerá el ganador del XX Concurso Internacional de Violonchelo Villa de Llanes, ya durante el mes de abril.

Antes de que llegue la primavera, también en febrero, sonarán Prokofiev y Messiaen de la mano del Motus Ensemble con María Díaz-Caneja al violín y David Roldán a la viola. En marzo llegará uno de los momentos estelares con el Trío Wanderer, que interpretará a Schubert.

Con el Cuarteto de Cremona, en abril, estarán en Gijón, si las previsiones no fallan, no solo cuatro instrumentistas de primer nivel, sino también otros tantos Stradivarius. Esta agrupación, que interpretará en Gijón a Webern, Respighi y Beethoven, tiene en usufructo la colección más importante de cuerdas con la firma del mítico luthier tras la que atesora el Palacio Real de Madrid.

Un histórico de la Filarmónica, Antonio Baciero, hará sonar su piano en mayo con obras de Cabezón y Schubert mientras el programa se cerrará en junio con un concierto bautizado 'Los sonidos olvidados', que contará con el multiinstrumentista Abraham Cupeiro junto a la Orquesta de Cuerda de Oviedo Filarmonía.

 

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