La empresa acepta estudiar la ampliación del ERE para encontrar un inversor

Los representantes de las administraciones, de los trabajadores y de la empresa, ayer, en la Consejería de Industria. / MARIO ROJAS

El Principado ya tantea a posibles interesados a solo tres días de que empiecen los despidos

N. A. E.OVIEDO.

Era casi un mantra en el caso de Alcoa y vuelve a serlo ahora. Ganar tiempo es ya la última oportunidad que les queda a los trabajadores de Vesuvius. La plantilla juega a contrarreloj en el proceso de cierre de la planta y ampliar el periodo de consultas del ERE se ha convertido en su máxima prioridad, después de que la compañía haya reiterado ayer su intención de desvincularse de las factorías de Langreo y Miranda de Ebro, aunque esta vez aceptó estudiar la posibilidad de extender el ERE para intentar encontrar una alternativa que mantenga la actividad industrial. Lo hizo durante la segunda reunión de la mesa técnica convocada por el Ministerio de Industria, con presencia del secretario general del ramo, Raúl Blanco, dependiente directamente de la titular de esta cartera, Reyes Maroto, y de representantes del Principado, de los ayuntamientos afectados y de los trabajadores. Esta vez sí asistió el director general de Vesuvius para España y Francia, Francisco Lorenzo, lo que fue considerado un avance por las otras partes.

Sin embargo, Blanco, que tuvo que abandonar la reunión antes de tiempo para coger un avión, reconoció que no son «optimistas», porque la compañía no ha dado alternativas, aunque estas declaraciones las realizó antes de que finalizara el encuentro. «Esperemos a ver cómo acaba», dijo.

La compañía al menos se ha movido ligeramente de su posición inicial. Según anunció la directora general de Industria, Rosana Prada, esta ha aceptado participar en una mesa técnica para «analizar las posibilidades para continuar con el tejido industrial». Espera la Administración regional que en las próximas horas dé una respuesta en la que comunique el calendario de esta mesa técnica y las condiciones para sentarse en ella. Al mismo tiempo ya se han realizado algunos contactos con posibles inversores, aunque es pronto para determinar su interés.

El objetivo es empezar a trabajar para dar continuidad a las factorías, sea en el sector actual de los refractarios o en otro, para lo que se barajarán todas las alternativas, desde una venta, a la cesión de terrenos o de maquinaria. Todo está abierto, salvo la permanencia de Vesuvius en Langreo y Miranda de Ebro, que se da por descartada. Así, la apuesta por buscar un inversor como en el caso de Alcoa gana enteros, aunque la multinacional de refractarios se ha mostrado reacia a fortalecer a un competidor, por lo que otra opción sería reconvertir la planta para producir otra cosa.

Ahora todo pasa por que amplíe el ERE. «Se lo hemos pedido de todas las maneras posibles», insistió Prada.

Los trabajadores, por su parte, reclaman también mantener la actividad con cualquier modelo posible, según José Manuel Casado, reponsable de políticas industriales de la Federación Estatal de Industria de CC OO y esto significa aplazar el ERE, ya que «no tiene sentido mantener la mesa técnica si la gente está despedida». Hoy trabajadores y empresa se volverán a ver las caras en una nueva reunión en el Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos.