Las grandes superficies exigen la libertad de horarios para igualarse al comercio 'on-line'

Un trabajador reponiendo en un supermercado. /
Un trabajador reponiendo en un supermercado.

Las compañías distribuidoras, que crearon 6.200 empleos el año pasado, piden unidad de mercado y una regulación estable para aprovechar el crecimiento de la economía española

JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Las grandes empresas de la distribución insisten en la histórica reclamación que vienen solicitando desde hace años, y que sólo la Comunidad de Madrid ha puesto en marcha: la libertad de aperturas de los comercios -grandes o pequeños-, independientemente del día que se trate. Así lo ha vuelto a pedir el presidente de la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged), Alfonso Merry del Val, tras la asamblea que la organización ha desarrollado hoy en Madrid. "¿Se va a prohibir a los consumidores comprar un domingo a través de Amazon.com?", se preguntaba durante su intervención, alertando ante "el discurso proteccionista que ha vuelto a aparecer" en España. "No vamos a ser capaces de frenar a los compradores", ha insistido Merry del Val, quien ha puesto sobre la mesa otro enemigo de las limitaciones horarias: internet. "Impedir que el formato comercial físico pueda dar la batalla contra estos nuevos competidores", según el presidente de Anged, es un error.

En su eterna lucha por conseguir la liberalización del sector, Alfonso Merry del Val ha señalado que no comprende "cómo una potencia con 70 millones de turistas al año no permita abrir los domingos sus comercios". Aunque el Gobierno ha autorizado hasta 700 zonas de gran afluencia turística, donde los establecimientos disponen de plena libertad horaria, en función de la estacionalidad y meses de verano, desde la organización que aglutina a los grandes distribuidores -El Corte Inglés, Carrefour, Eroski, Alcampo, Ikea o Leroy Merlin, entre otros- quiere que se extienda el modelo madrileño a todo el país. "Impedirlo es perfectamente inútil", ha señalado Merry del Val. Para ello, Anged recuerda que mientras que en España el número de empleados del sector ha aumentado un 2,3% en el segundo trimestre de este año con respecto al mismo de 2012 -el peor de la crisis-, en la Comunidad de Madrid esta mejoría se ha acercado al 10%.

También han cargado los distribuidores contra las comunidades autónomas que han aprobado impuestos para gravar la actividad de esos centros comerciales. "Las moratorias -en referencia a leyes como las de Cataluña-, los impuestos -hasta seis regiones aplican tributos específicos para estas superficies- y todo tipo de restricciones a los grandes formatos que siguen anunciando los responsables públicos con la finalidad de erigirse en protectores del pequeño comercio son medidas huecas, cómodas y baratas pero no alcanzarán sus objetivos", ha señalado Merry del Val. El presidente de Anged ha puesto como ejemplos las últimas medidas aprobadas en Portugal, Italia, Francia o Reino Unido, que van en el sentido contrario al de muchas comunidades autónomas.

Desde Anged conminan a los políticos a aprovechar "la revolución del consumo" que se está registrando en la economía española, con incrementos de ventas en las grandes superficies por primera vez en siete años de crisis. La facturación de las firmas de Anged mejoraron un 1,6% el año pasado, invirtieron 1.260 millones y sumaron 140 nuevos establecimientos. Además, crearon 6.200 puestos de trabajo en todo el país, una cifra que será similar a la de este año, según las previsiones de la organización, además de los miles de empleos indirectos que generan con su actividad diaria.