UGT propone un plan estratégico para la industria asturiana

Jenaro Martínez advierte de elementos que perjudican «seriamente» al sector

SANDRA S. FERRERÍAOVIEDO.

Un pacto de Estado por la industria y un plan estratégico para el sector asturiano. Esas son las dos propuestas que lanzan desde UGT ante la situación actual del sector del que dependen 50.000 trabajadores en la región. Así lo afirmó Jenaro Martínez, secretario general de UGT-FICA en Asturias acompañado por Javier Campa, secretario de política sindical y negociación colectiva de UGT-FICA en Asturias. «Es fundamental un pacto de estado por la industria que contemple una política energética que haga que el sector sea competitivo», advirtió. Jenaro Martínez se refirió a la necesidad del estatuto de la industria electrointensiva y al incremento «desacertado» de los costes de derechos de emisión de CO2, «que única y exclusivamente abonan las industrias de la UE», y que conllevan que países extracomunitarios «estén inundando de productos siderúrgicos el conjunto de la UE».

De manera complementaria, Martínez reclamó un plan estratégico por la industria asturiana «donde todos de manera unida y decidida rememos en la misma dirección» con el objetivo de preservar tanto los puestos de trabajo como la actividad industrial en la región donde existe la «mayor concentración de industria electrointensiva», con una presencia muy importante de industria «básica». A su juicio existen elementos que hacen que se vea «seriamente perjudicada», como los costes energéticos, los derechos de emisión y las importaciones de terceros países. Además, recalcó la importancia de hacer frente al reto de la revolución industrial 4.0. El líder sindical pidió que el plan estratégico recoja el impacto de la digitalización en el mercado laboral y la formación y recualificación de trabajadores.

Por otro lado, en relación con las movilizaciones anunciadas por CC OO en Arcelor, Jenaro Martínez se mostró en desacuerdo. A su juicio, inmersos en la negociación del convenio colectivo, no cree que «unas movilizaciones en medio de una negociación que no se ha roto sean lo mejor». Sin embargo, no descartó llegar a ellas en el caso de que «la negociación termine si los resultados no son óptimos».