Alcoa y el Gobierno desestiman una nueva oferta de Quantum por las dos factorías

Los integrantes de la 'Marcha del Aluminio', en la plaza Mayor de Medina del Campo, al finalizar la séptima etapa que salió de Tordesillas. / E. PANEQUE

La plantilla considera «un chantaje» que se le pida elegir entre Parter o los despidos sin tener en cuenta esta opción

NOELIA A. ERAUSQUINEDUARDO PANEQUEGIJÓN.

Quantum hizo ayer un último esfuerzo por seducir a Alcoa e intentar hacerse con la planta de Avilés, para lo cual presentó una nueva oferta que incluye también quedarse con la factoría de La Coruña. Sin embargo, ni la aluminera ni el Gobierno central se mueven de sus posiciones. La multinacional americana y el Ejecutivo insisten en que Parter es la única opción que tienen los trabajadores para no aplicar el ERE de extinción a partir del 30 de junio. Muy lejos de las posiciones de la plantilla, que insiste en que se considere el plan del fondo alemán, la ministra de Industria, Comercio y Turismo en funciones, Reyes Maroto, defendió ayer el proyecto suizo. «Hemos llegado a donde queríamos llegar, todos deberíamos estar satisfechos de que hoy tengamos un preacuerdo y se cumpla la hoja de ruta a la que nos comprometimos, que era garantizar un inversor», manifestó.

No da el Gobierno margen para ninguna otra posibilidad. Tampoco Alcoa. O Parter o los despidos. Hoy se celebrará en Madrid una reunión de la mesa de seguimiento de este proceso, a la que asistirán representantes del ministerio, de los gobiernos de Asturias y Galicia, de los trabajadores y de Alcoa, y en ella espera el Ejecutivo que los empleados den luz verde al acuerdo con Parter. Alcoa da de margen hasta el viernes. Se va a «evaluar y decidir efectivamente si esa es la alternativa (Parter) o se decide seguir el plan social», insistió la ministra, un ultimátum que es visto como un «auténtico chantaje» por parte de los trabajadores, que han decidido no contestar nada.

La propuesta de este fondo suizo sigue sin ser detallada a los comités de empresa. Se sabe que prevé diversificar la producción hacia la automoción y sectores tecnológicos y arrancar las cubas de elctrólisis a partir de 2020 si se rebaja la factura eléctrica. Este punto es el que despierta mayor recelo entre los operarios, que no confían en absoluto en que el año que viene el coste de la electricidad esté casi una cuarta parte más bajo que ahora, que es la condición de Parter.

Además, si la desconfianza era ya grande, ayer el comité de empresa se llevó otro varapalo, al ver en la documentación de la reunión de seguimiento del ERE con Alcoa que el grupo suizo garantiza las condiciones de trabajo solo un año, no los dos que había prometido. La aluminera ha quedado en revisar la documentación y subsanar este punto, pero resulta un nuevo motivo para la desconfianza porque hasta ahora nunca se había hablado de reducir la garantía a doce meses.

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A pesar de los argumentos de los trabajadores avilesinos, que insisten en que no tienen el plan industrial de Parter, en el seno del gabinete de Reyes Maroto se defiende su labor de «tutela» de las negociaciones. «Tenemos un preacuerdo de venta, que es algo por lo que hemos estado trabajando estos seis meses», puntualizó la ministra. Su equipo considera un triunfo haber logrado un comprador para las factorías. Este es «un buen momento que se planificó desde el anuncio de cierre» de la empresa, recalcó ayer Maroto e insistió, en referencia a Parter, en que es «un inversor que cumple exactamente los requisitos no solo del Ministerio de Industria, sino también los planteados en la mesa de seguimiento». Esa era la «hoja de ruta con la que se comprometió» el Gobierno, zanjó.

El tiempo se agota y no habrá prórrogas. Si no se acepta el comprador elegido por Alcoa, se procederá a aplicar el plan social en apenas diez días. La oferta de Quantum queda así en papel mojado, aunque los trabajadores y el Principado intentarán hoy, en esa reunión de seguimiento, forzar que su propuesta vuelva a estar sobre la mesa. «Hay algo muy negro que no entendemos», se lamentó ayer el presidente del comité asturiano, José Manuel Gómez de la Uz, que acusa al Gobierno de comprar el discurso de Alcoa, y que reclama no menospreciar ninguna oferta y que un consultor independiente analice el proyecto y las cuentas del plan de Parter, como sí permite Quantum.

La proposición inicial del grupo alemán fue rechazada porque solo quería quedarse con la factoría de Avilés, pero en su última oferta ya aceptó quedarse con las dos. Su objetivo es crear un gran polo de refundido de chatarra y convertir las instalaciones avilesinas en la mayor planta de reciclaje de acero de Europa. Con este proyecto, ambas factorías se olvidarían para siempre de la fabricación de aluminio primario, ya que las cubas de electrólisis se desmontarían, pero a cambio dejarían de depender por completo de la tarifa eléctrica.

El otro gran problema, y con el que justificó Alcoa dejar fuera a Quantum, era la falta de garantías financieras. En principio, el fondo alemán pedía 40 millones de euros de capital a las administraciones -gobiernos autonómicos y central-. Este aspecto no gustaba, y nada, al Ministerio de Industria, frente a la opción de Parter, que apostaba por ambas plantas y una inversión en cada una de 20 millones de euros con fondos propios. Sin embargo, fuentes conocedoras del proceso aseguran que ese problema de financiación también está subsanado, aunque Alcoa dice que no. Para la plantilla es una cuestión de voluntad de la aluminera y del Gobierno.