La exigencia del Gobierno de mantener el empleo dificulta la llegada de un inversor a Alcoa

La exigencia del Gobierno de mantener el empleo dificulta la llegada de un inversor a Alcoa
Una barricada instalada el pasado lunes a las puertas de la factoría avilesina de Alcoa . / MARIETA

El Ejecutivo hará una oferta a la multinacional para intentar que continúe con las plantas hasta ver si fructifican las negociaciones

N. A. ERAUSQUIN / M. MORO GIJÓN.

El Gobierno cuenta con varias ofertas sobre la mesa para dar el relevo a Alcoa en las factorías de Avilés y La Coruña. El problema es que no todo es tan de color de rosa como pudiera pensarse y aún se están valorando las intenciones reales que existen detrás de cada posible inversor. Según fuentes conocedoras de estas negociaciones, las conversaciones no están dando sus frutos porque de momento no hay ningún grupo que acepte las condiciones que pone sobre la mesa el Gobierno, entre ellas el mantenimiento de la actividad industrial y del empleo. En otros casos son las exigencias de los inversores las que no acepta el Ejecutivo, como que el Estado fije un precio para la electricidad que se considere asumible. En este contexto, el Ministerio de Industria, las comunidades y los sindicatos plantearán a Alcoa una última oferta para que mantenga las factorías, al menos, hasta ver si fructifican estas negociaciones.

«Esperemos que la empresa se sume a esas gestiones de tratar de mantener la actividad económica y el empleo», señaló ayer el consejero de Empleo, Industria y Turismo del Principado, Isaac Pola, poco antes de asistir en Gijón a la entrega de los premios Impar. El representante del Principado calificó de «muy importante» la reunión que mantendrán el martes el Ministerio de Industria, las comunidades autónomas y los sindicatos con la empresa, un encuentro calificado como «clave» por los representantes de los trabajadores en Asturias y en el que Pola espera «un cambio de actitud» fruto de ese planteamiento «que sea razonable para la empresa» y que presentarán a Alcoa «bajo la coordinación, tutela y premisas que establece el ministerio». Se trata de dar facilidades a la multinacional para que siga con su actividad, con la promesa de la entrada en vigor del estatuto de la industria electrointensiva a mediados del próximo año, que en principio podría hacer más atractiva la actividad de las plantas.

Fuentes consultadas por este periódico reconocen que habrá una oferta en firme para que Alcoa siga con las plantas y que responde a parte de los argumentos con los que justificó su decisión de cerrar. Sobre otros recuerdan que es imposible actuar, como la sobrecapacidad de producción de China o el elevado precio de las materias primas, pero esos son factores negativos que también sufren el resto de plantas de la multinacional que no prevé cerrar.

«Si la empresa opta, que no lo ha manifestado claramente, por abandonar de forma definitiva las instalaciones de La Coruña y Avilés que al menos permita la posibilidad que otro operador articule actividad en otras plantas», señaló ayer el consejero, que espera que «el martes haya un importante cambio de rumbo».

«Trataremos de convencerla de que reconvenga su actitud», recalcó Pola que, no obstante, reconoció que la pelota está en el tejado de los directivos de Alcoa, ya que es «la que decide» como titular de las factorías.

El consejero admitió también que durante todo este proceso ha habido algunas manifestaciones de interés, «si bien no se ha llegado al mantenimiento de ofertas en firme», también porque Alcoa ha rechazado esta posibilidad.

Sin embargo, hasta la actualidad el Gobierno no había acudido a las reuniones con una oferta tan clara como la que llevará el martes a la mesa de negociación y que, en caso de ser rechazada por Alcoa, obligaría a la empresa «a retratarse» sobre el cierre, según fuentes consultadas por este periódico.

16 autobuses

Además de esa reunión clave entre administraciones, sindicatos y empresa, el mismo martes está prevista una manifestación a las puertas del Ministerio de Industria para reclamar un futuro para Alcoa y que cada día está recibiendo más apoyos. Desde Asturias saldrán al menos 16 autobuses fletados por las centrales y ayuntamientos de la comarca para asistir a la protesta. Además, habrá un fuerte apoyo desde Galicia, pero también habrá desplazamientos desde otras comunidades.

Los trabajadores de Alcoa son conscientes de que se la juegan. El día 15 se termina la negociación y, si no hay un cambio de rumbo, podrían empezar los despidos.

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