«La factura eléctrica debe ser predecible con acuerdos bilaterales», dice De la Uz

«La factura eléctrica debe ser predecible con acuerdos bilaterales», dice De la Uz
Gómez de la Uz. / C. SANTOS

Ó. PANDIELLO GIJÓN.

El delegado del Gobierno en Galicia, Javier Losada, se expresó ayer en términos muy gráficos sobre la situación de Alcoa, que el pasado lunes consiguió una prórroga de seis meses en busca de un nuevo comprador: «Hemos ganado el partido de ida, veremos la vuelta». Para este partido de vuelta, los trabajadores de las dos plantas ya están tomando posiciones para seguir manteniendo viva la presión social y para que el Gobierno «haga el máximo esfuerzo posible» para encontrar un inversor. «Hemos hecho todo lo que estaba en nuestra mano, ahora le toca actuar al Gobierno actuar», afirmó ayer el presidente del comité de empresa de la planta de Avilés, José Manuel Gómez de la Uz, durante su paso por el programa de Canal 10 'La Lupa'.

La primera tarea del Gobierno central, según explica, pasa por modificar lo antes posible las condiciones de acceso a la electricidad para la gran industria. Un proceso en el que ya se encuentra enfrascado el Gobierno y que tratará de poner coto a uno de los principales costes a los que se enfrentan las electrointensivas. Para ello, Gómez de la Uz apuesta por la creación de contratos bilaterales entre generadores de energía y empresas. El objetivo, que la empresa pueda comprar un paquete eléctrico a un precio ya fijado a diez o quince años vista. «La factura debe ser predecible y con estos acuerdos de consigue», asevera.

Otra de la posibles alternativas que baraja De la Uz pasa por la construcción de una planta de energía renovables que sea avalada por los nuevos inversores de la planta. Así, tendría un suministro asegurado a un precio ya convenido y la planta tendría un cliente asegurado durante varios años. «Es un modelo que ya se está usando en otras partes de Europa y funciona», concluye.

Para los próximos meses, asimismo, el presidente del comité de empresa pide a la ministra Reyes Maroto que mida sus palabras en lo que respecta a la aparición de posibles compradores. «Se ha jugado mucho con la comunicación al decir que había compradores inminentes. No se puede jugar así con los trabajadores», afirma.