Las plantas de Alcoa afrontan seis meses cruciales para buscar un comprador y evitar el cierre

En caso de que no aparezca un inversor, la empresa garantiza una solución para 355 de 623 trabajadores, más del 50% de la plantilla

Ó. P. GIJÓN.

Los trabajadores de Alcoa vuelven a activar su particular cuenta atrás para tratar de mantener sus empleos. Después de varias semanas de duras negociaciones y de lograr una extensión del plazo de negociación, la situación ya no tiene vuelta de tuerca: o se encuentra un comprador antes del 30 de junio o las dos plantas cierran.

Sin embargo, el preacuerdo suscrito entre sindicatos y empresa recoge que, en caso de que se postule un inversor, Alcoa invertirá 40 millones de euros para reactivar las series de electrolisis, cuyo desmantelamiento ordenado está previsto para antes del 1 de marzo. La condición, eso sí, es que el inversor asuma la totalidad de la plantilla: 369 empleados en La Coruña y 317 en Avilés.

Sin embargo, en el preacuerdo se contemplan varias medidas enfocadas a mitigar el impacto de los posibles despidos. Todo ello, con el empleo asegurado de forma indefinida hasta la fecha fijada como tope. Así, desde comienzos de marzo hasta el 30 de junio los trabajadadores recibirán un plan de formación que revierta en su empleabilidad. La empresa, además, aseguró la continuidad de las dos fundiciones, lo que mantendrá el empleo de 114 personas en La Coruña y de otros 91 en Avilés.

Otros 106 trabajadores, asimismo, serían recolocados en la planta gallega de San Ciprián en caso de que no se encontrara inversor. Para ello fomentarán un plan de bajas incentivadas dirigido a los trabajadores de mayor edad. También se contemplan 44 prejubilaciones obligatorias para todos los empleados de 53 años o más a 31 de diciembre de 2018.

Los que no entran en el plan percibirán una indemnización bruta equivalente a la suma de 60 días de salario por año de servicio y un segundo pago de 10.000 euros brutos. Se les incluirá, además en un plan de recolocación externo.