El acuerdo de Alcoa para buscar un comprador recibe el respaldo masivo de la plantilla

El acuerdo de Alcoa para buscar un comprador recibe el respaldo masivo de la plantilla
Uno de los trabajadores de la planta de Avilés deposita su voto en la urna. / E. C.

Más del 90% de los trabajadores de las plantas de Avilés y La Coruña avalan la prórroga que asegurará los empleos, al menos, hasta junio

ÓSCAR PANDIELLO GIJÓN.

Un 'sí' rotundo. La plantilla de Alcoa en Avilés se ha pronunciado de manera explícita sobre el preacuerdo al que llegaron la pasada semana los sindicatos con la empresa. Las votaciones, que se hicieron extensivas a los 312 trabajadores de la planta desde las 5.30 horas de la mañana, finalizó a las seis de la tarde. Después de media hora de recuento, los resultados hablaron por sí solos: de los 291 empleados que ejercieron su derecho al voto (93,7% del total), 266 dieron su visto bueno al preacuerdo: un 91,41% de los sufragios. Solo diecinueve empleados votaron en contra, mientras que cinco lo hicieron en blanco y uno emitió un voto nulo, según el resultado facilitado por el comité de empresa.

El respaldo masivo al preacuerdo, sin embargo, quedaba supeditado a la decisión de sus colegas gallegos. Como habían pactado con la empresa, el preacuerdo no se haría efectivo hasta que las dos plantas no respaldasen el acuerdo al que llegaron empresa y sindicatos. Un 'no' de la planta gallega habría convertido el preacuerdo en papel mojado. La noticia llegó pasadas las 23.30 horas y, al igual que en Avilés, la plantilla gallega dio una amplia mayoría al 'sí': de 349 votos, 316 fueron a favor del acuerdo -un 90,5% de los sufragios-, 22 en contra, 8 en blanco y tres nulos. Las dos plantas, por tanto, apostaron firmemente por esta prórroga de seis meses.

La decisión de la plantilla es la «óptima» a ojos del presidente del comité de empresa de la planta avilesina, José Manuel Gómez de la Uz. Según explicó tras conocer el resultado de la votación, la plantilla certifica así «su respaldo» al comité de empresa y a su postura durante las negociaciones. «Ahora es cuestión del Gobierno. Ya tiene encima de la mesa el tiempo que pedía», explica.

«Esperamos que el Gobierno dé facilidades a los inversores», dice Gómez de la Uz

Con este resultado, la plantilla de la multinacional aluminera gana tiempo para buscar un posible inversor que dé continuidad a las fábricas de Avilés y La Coruña. En el horizonte, y vinculado a la búsqueda de un comprador, se espera también por la redacción de un nuevo protocolo que beneficie a las empresas electrointensivas como Alcoa. «Certeza de que haya compradores no tenemos ninguna. Solo esperamos que la postura de la ministra no haya sido un brindis al sol y que dén facilidades a los inversores para que se pueda mantener el empleo», aseveró De la Uz.

La aceptación del preacuerdo, según apostilla el sindicalista, no quiere decir que los trabajadores hayan asumido su despido «ni mucho menos». «Hemos hipotecado nuestros despidos, pero lo que queremos es trabajar. Somos conscientes de que no había alternativa y por eso lo aprobamos. Era esto o nada», concluye.

Compromiso de trabajo

Para la parte social, la pelota vuelve a estar ahora sobre el tejado del Gobierno. Y apuntan a las dos administraciones: tanto a la regional como a la central. Ayer se pronunció la autonómica a través del consejero de Empleo, Industria y Turismo, Isaac Pola, que se comprometió a «trabajar de forma sistematizada y coordinada por el Ministerio de Industria en la búsqueda de nuevos inversores», siempre y cuando los trabajadores ratificaran el acuerdo, una situación que se confirmó con el paso de las horas.

Pola, que refrendó su colaboración con la plantilla de la planta durante la clausura del Foro de Competitividad Movilidad eléctric, señaló a su vez que todas las partes están ya preparadas para, «de forma inmediata», abordar un sondeo de mercado y e implementar todas las herramientas que estén a su alcance para la búsqueda de inversores para las dos plantas «con el objetivo de mantener las instalaciones industriales, la producción industrial y el empleo».

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Izquierda Unida, a través de su senadora gallega Vanessa Angustia, registró por su parte en la Cámara Alta una nueva batería de preguntas dirigidas al Gobierno del PSOE a raíz de los últimos datos empresariales desvelados por Alcoa, los cuales revelan que el grupo ganó un 4,6% más en 2018 que en el ejercicio anterior, hasta los 227 millones de dólares (200 millones de euros), y obtuvo un beneficio bruto de explotación (ebitda) de 2.700 millones de euros, un 27% más que en 2017.

Entre otras cuestiones, la iniciativa parlamentaria cuestiona al Ejecutivo si prevé abordar un plan de reindustrialización estatal y si, de ser así, con qué planteamiento cuentan, de qué dotación económica constará y con qué recursos técnicos y humanos. El informe elaborado por Alcoa también muestra sus previsiones para 2019, entre las cuales se prevé un aumento de la demanda de entre el 3% y el 4%, si bien reconoce que habrá déficit entre producción y venta de aluminio.

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