Un juez condenado por prevaricar: el hombre de Vox en Andalucía

Un juez condenado por prevaricar: el hombre de Vox en Andalucía

Francisco Serrano Castro mantiene que su partido es de «extrema necesidad»

A. M. ROMERO MálagaMATEO BALÍN Madrid

Hasta 2011, Francisco de Asis Serrano Castro (Madrid, marzo de 1965) era conocido en los círculos jurídicos pero su imagen no tenía la proyección pública que alcanzó, aunque fuera a su pesar, a partir de ese año. Como juez de familia del número 7 de Sevilla modificó el régimen de visitas de un menor para garantizar su salida en una procesión de Semana Santa de 2010.

Lo hizo de forma arbitraria en un auto resolviendo sobre la medida cautelar solicitada por el padre, que el niño pudiera pasar 45 horas más con él para cumplir su deseo de salir con la Hermandad. La resolución se produjo «sin trámite procesal alguno, sin dar traslado ni pedir informe al Ministerio Fiscal, sin oír previamente tampoco a ninguno de los progenitores del menor, ni al padre del menor ni a la madre, a quien se atribuía una actitud reticente al cumplimiento de lo acordado por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer, pese a conocer sus domicilios, que venían expresamente reseñados en la comparecencia inicial».

Esta decisión del juez Serrano supuso su condena por prevaricación culposa, tras la querella presentada por el abogado de la madre del menor. El castigo fue dos años de inhabilitación dictada en primer lugar por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) y ratificada y ampliada luego a diez años por la Sala Segunda (Penal) del Tribunal Supremo. Aquella sentencia contó con los votos particulares de dos de los cinco jueces de la sala, Antonio del Moral y Francisco Monterde, que pedían la absolución de su compañero.

Una postura que sirvió a la defensa del juez a la hora de presentar su recurso ante el Tribunal Constitucional, que en octubre de 2016 estimó su escrito y revocó la sentencia del Supremo, volviendo al castigo de dos años de inhabilitación impuesto por el TSJA. Pero como ya había transcurrido ese tiempo supuso su reingreso en la carrera pese a la negativa del Consejo General del Poder Judicial, que quería que hiciese de nuevo oposiciones. El Supremo le dio la razón y Serrano volvió a ponerse la toga para que le hicieran muchas fotos, «porque es mía», y luego pidió la excedencia para seguir ejerciendo como abogado tras pasar 40 días en un juzgado de Badalona.

Críticas a la política de género

Desde que fue inhabilitado, este madrileño de nacimiento y sevillano de adopción redobló sus críticas a la política de género, convirtiéndose en un destacado y firme activista de lo que denomina «ideología de género» y las acusaciones públicas contra las denuncias falsas sobre presuntos casos de violencia del hombre a la mujer, pese a representar el 0,01% del total. Incluso llegó a escribir un libro, en 2012, sobre esta materia, titulado 'La ideología de género'. Ahora, a sus 53 años, logra su primer y gran triunfo en el ámbito de la política con la entrada, por primera vez en España, de Vox en una institución pública.

Serrano ya fue candidato a la presidencia de la Junta por el partido de Santiago Abascal en las elecciones autonómicas de 2015, pero en aquel momento, con la irrupción de Ciudadanos y Podemos, Vox pasó electoralmente inadvertido, ya que apenas cosechó el 0,5% de los votos. Sin embargo, solo tres años y siete meses después se ha quedado a un paso del 11% total de sufragios. Una irrupción brutal.

Ahora, la formación de derechas está llamada a jugar un papel destacado en el ámbito de la política andaluza. El encargado de dirigir esta acción será este juez, con fama de hombre erudito, estudioso y ecuánime y que aunque no ocultó su conservadurismo, nunca fue considerado un reaccionario en materia de derechos hasta su inhabilitación.

Unidad de España

La defensa de la unidad de España y una inmigración ordenada; la reivindicación de que las comunidades devuelvan al Estado las competencias de educación, sanidad o justicia; la bajada de impuestos; el apoyo al derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte natural; la oposición a lo que denominan ideología de género; o la defensa de las tradiciones serán los asuntos que defenderá Vox.

Y lo hará de la mano de Francisco Serrano Castro, quien comenzó su labor en los juzgados en 1990 en Valverde del Camino (Huelva) y que ahora debuta en el antiguo Hospital de las Cinco Llagas al frente de una formación a la que algunos sectores califican de ultraderecha. Aunque él, siguiendo la doctrina Abascal, insiste en que Vox es un partido de «extrema necesidad».

«Me he sentido machacado por el lobby de género y acosado por esa ideología, y ahora mismo el que no tiene perspectiva ideológica de género es perseguido en este país. Me han llamado «el juez machista», «el cara papa», «el defensor de maltratadores»… Han llegado a decir que en mi despacho sólo se defiende a maltratadores y pederastas. Barbaridades», señaló Serrano en una entrevista al diario digital Confilegal.

«Ha habido un montón de casos de las otras 'manadas' mucho más graves. La diferencia es que hay un planteamiento ideológico en que está todo interconectado, que es acabar con el sistema y acabar con el Estado español, y eso pasa ahora mismo por favorecer la inmigración ilegal. Esto lo alientan los separatistas, la extrema izquierda y no sé si algún poder oculto que está moviendo los hilos en contra de lo que es la Europa que conocemos», añadió el candidato Serrano, un juez en excedencia abiertamente reaccionario que ha llegado a la política para quedarse.

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