Las parroquias rurales estudian impugnar las elecciones por un error en las papeletas

Las parroquias rurales estudian impugnar las elecciones por un error en las papeletas

Los sobres y listas indican que las elecciones son a alcalde pedáneo en lugar de a presidentes

RAMÓN MUÑIZGijón

La Federación Asturiana de Parroquias Rurales (Fapar) convocará la semana que viene una reunión de su comisión ejecutiva para decidir si impugna las elecciones que hoy se están celebrando en 39 de estas entidades de población. El motivo es que en parte de las mesas los sobres y papeletas incurren en un error. En lugar de elecciones a parroquia rural, el material asegura al ciudadano que se están participando en unos comicios de «entidad menor de población». Lo que se elige hoy es al presidente de cada parroquia, pero en estos sobres y papeletas se le denomina «alcalde pedáneo». La Fapar ha constatado que el error se reproduce al menos en las diez parroquias rurales de Pravia y en dos de Valdés. En Leitariegos (Cangas del Narcea) el sobre incurre en la equivocación pero la papeleta está bien, circunstancia que también se repetiría en Villamayor (Piloña).

«Es un desastre», comenta José Manuel García del Valle, secretario general de la Federación. «Se está votando algo que desde un punto de vista legal no existe», indica. «Nos estamos planteando qué decisión tomar, pero esto es grave y la decisión la deberá adoptar la ejecutiva», apunta. La impugnación, se prosperar «nos llevaría a convocar de nuevo elecciones», lamenta.

Es la primera vez que las papeletas y sobres incurren en semejante dislate, y ello pasa en los primeros comicios de las parroquias rurales que organiza el Principado. Hasta ahora estos comicios eran organizados desde la Administración central. El propio decreto de convocatoria publicado en el Boletín Oficial del Principado el pasado 2 de abril ya alimentaba la confusión, al denominar en sus anexos a las parroquias como entidades menores de población. Las parroquias rurales tenían esa consideración hasta que entró en vigor el estatuto de autonomía. Al amparo de esta norma en 1986 se aprobó la Ley de Parroquias Rurales, que establece que para su gobierno estas unidades contarán con un «órgano unipersonal ejecutivo, que adoptará la denominación de Presidente, de elección directa».

«La figura del alcalde pedáneo existe, por ejemplo en los barrios de Oviedo, pero nada tiene que ver con la del presidente de la parroquia rural», apunta Ignacio Arias, jurista y asesor de la Fapar. El problema trasciende a las papeletas, pues complica la toma de posesión de los que resulten electos, que, de respetar lo que figura en el material electoral utilizado hoy por los votantes, no podrían ser considerados como presidentes de parroquia rural. «Es increíble que tengamos este error», se queja García del Valle. En la parroquia de la que es votante, apunta, el problema se ha reproducido y los candidatos en liza han acordado entre ellos solicitar a la Junta Electoral que a la hora de hacer el nombramiento trate de designar al vencedor como presidente, como corresponde. Es la solución que exploran para evitar una repetición de las elecciones.

Tras el decreto de convocatoria del Principado, las imprentas seleccionadas hicieron una prueba del material electoral que, según expone García del Valle, hubo de ser revisado por la Junta Electoral de cada partido judicial para recibir el visto bueno y continuar con la edición. «Las juntas las forman jueces y secretarios judiciales, deberían tener más cuidado con el cumplimiento de la normativa», afea el secretario general de la Fapar.