La incertidumbre domina el primer proceso electoral tras la 'era Moriyón'

Álvaro Muñiz (Foro), Yolanda Huergo (Podemos), Alberto López-Asenjo (PP), Aurelio Martín (Xixón por la Izquierda), Eladio de la Concha (Vox), Ana González (PSOE) y José Carlos Fernández Sarasola (Ciudadanos). / DAMIÁN ARIENZA

El actual partido de gobierno aspira a que su baja no se note, el PSOE a recuperar la Alcaldía, Podemos a ganar la izquierda y Ciudadanos a crecer con fuerza

IVÁN VILLAR GIJÓN.

Incertidumbre. Es la palabra que mejor define el inicio del nuevo proceso electoral en Gijón. Incertidumbre sobre si un Pleno que en 2015 pasó de cuatro a seis grupos municipales se fragmentará todavía más. Incertidumbre sobre qué partido logrará ser el más votado, pero también sobre cuál liderará cada uno de los bloques. Dudas sobre cómo afectará a algunos partidos el cambio de caras, sobre cómo aprovecharán otros la inercia de las recientes elecciones generales, sobre qué efecto tendrán los fichajes 'estrella', sobre la fuerza con la que llegarán a esta cita con las urnas nuevas formaciones tanto de ámbito nacional como local. Y expectación también ante lo que pueda suceder después del 26 de mayo, pues todos dan por hecho que ningún partido logrará mayoría absoluta y se abrirá entonces la caja de los pactos.

El partido de gobierno, Foro, se enfrenta a la incógnita de lo que puede suponer la marcha de Carmen Moriyón al Principado. Ella ha sido hasta ahora su única candidata en Gijón, con la que en 2011 logró la Alcaldía gracias al apoyo de los concejales del PP -pese a las directrices en sentido contrario que imponía su dirección regional- y con la que en 2015 logró desbancar por primera vez al PSOE como el partido más votado en la ciudad, lo que a la postre le sirvió para mantener el gobierno ante la falta de acuerdo entre la izquierda. Para contrarrestar el efecto de esta significativa baja, el partido ha recurrido a una cara conocida, la del veterano director de la Feria de Muestras, recientemente jubilado, Álvaro Muñiz. Para él, como en su momento para Moriyón, será su primera experiencia en política. Pero llega acompañado de tres concejales que se han destacado como parte del 'núcleo duro' del gobierno durante este segundo mandato de la alcaldesa: Jesús Martínez Salvador, Ana Braña y Montserrat López. Ninguno de los que llevaba desde 2011 repetirá en la Corporación.

Las últimas referencias electorales del partido tras los comicios de hace cuatro años, en los que sumó más de 36.000 votos, son las tres generales celebradas en 2015, 2016 y 2019, si bien en todas ellas acudió en coalición con el PP. En las dos primeras la suma de ambos partidos logró convertirse en la opción con más respaldo ciudadano, colocándose por encima de los 51.000 votos. Hace dos semanas, no obstante, no alcanzaron ni siquiera 27.000, quedando relegados a la cuarta posición. Queda por ver qué responsabilidad tuvo en ese resultado cada partido y cómo pueden evitar la misma dinámica los candidatos locales de ambas formaciones.

En el caso del PP será Alberto López-Asenjo, quien llega avalado por su experiencia de gestión tanto en el ámbito nacional -su cargo más destacado fue el de secretario general de Pesca durante el último Gobierno de Mariano Rajoy- como internacional -Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), Programa Mundial de Alimentos (PMA) y delegaciones diplomáticas españolas en París, Marruecos, Mauritania y ante la UE y la OCDE-. Apuesta personal del presidente nacional del partido, Pablo Casado, su designación desató un crudo enfrentamiento interno, que incluyó una carta pública del presidente local que recogía duras críticas a la lista elaborada por el candidato para acompañarle en este proceso. En ella destaca como fichaje 'estrella', en el segundo puesto, la campeona olímpica de vela Ángela Pumariega. El reto de los populares será intentar recuperar el espacio perdido en el centro-derecha en los últimos años, que les supuso pasar de los doce concejales de 2007 -su mejor registro histórico- a tan solo tres en 2015.

En esta lucha, Foro ya no aparece como la única amenaza para el partido de la gaviota. Ciudadanos, que hace cuatro años entró por primera vez en la Corporación, aspira a revalidar el 26 de mayo los buenos resultados obtenidos en las últimas generales, donde con casi 30.000 votos fue la tercera fuerza más apoyada en Gijón, a menos de 400 votos de la segunda (Unidas Podemos). La formación naranja ha apostado por la continuidad y mantiene como cabeza de cartel a José Carlos Fernández Sarasola, ingeniero industrial que ha pasado el grueso de su trayectoria profesional como responsable comercial de Telefónica para la administración y para grandes clientes.

El espectro político de la derecha se amplía con Vox, partido que en 2015 no presentó candidatura a las municipales en Gijón -su comité regional, de hecho, pidió expresamente el voto para Foro-, pero que en las generales del 28 de abril también vio reflejado en la ciudad el efecto de su 'estallido' nacional. Los 19.604 votos que recibió ese día en Gijón son más de los que obtuvo el propio PP en los últimos comicios locales y no solo le bastarían para entrar en la Corporación, sino que lo haría con entre tres y cuatro concejales. Queda por ver si los apoyos recibidos por su líder nacional son extrapolables al candidato a la Alcaldía, el abogado Eladio de la Concha.

A expensas de lo que digan las urnas, la idea generalizada es que si el bloque del centro-derecha alcanza los catorce concejales necesarios para garantizar la Alcaldía, únicamente sería con la suma de los cuatro partidos. Y tras los resultados de las generales las distancias se han acrecentado. «No tengo nada que pactar con ese partido, al que no le reconozco ninguna aportación para la ciudad», sostenía en la presentación de su candidatura Álvaro Muñiz, en una línea similar a la marcada por el presidente del PP, Pablo Casado, quien tras los coqueteos con Vox durante la anterior campaña ha pasado a definir a la formación como de «extrema derecha».

También el candidato de Ciudadanos ha afirmado durante la precampaña su disposición a «negociar con quien haga falta, pero huyendo de los extremos».

El acuerdo por la izquierda

La izquierda no parece estar dispuesta a repetir lo ocurrido en 2015, cuando las diferencias entre sus líderes -con referéndum popular de por medio- impidieron lograr un acuerdo, división que dio la Alcaldía a Foro pese a que entre tres partidos sumaban una mayoría suficiente para evitarlo (15 de los 27 ediles). Pero antes de empezar a negociar acuerdos, si dieran para ello, queda por ver quién logra la supremacía entre este electorado.

El PSOE aspira a curar sus heridas de los ocho últimos años, impulsado por los resultados de las últimas generales, en los que fue de largo el partido más respaldado en Gijón, con más de 55.000 votos. Aunque queda la duda de cuántos de ellos tenían el apellido de 'útil', con lo que en unos comicios locales podrían acabar cayendo en otra cesta. Tras su renovación interna, que siguió la estela de las que ya había hecho en los ámbitos federal y autonómico, eligió como candidata, en unas reñidas primarias, a la exconcejala y exconsejera de Educación y Cultura Ana González, quien pretende hacer valer su experiencia tanto en el Principado como en el Gobierno central, donde llegó a estar al frente del gabinete de la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, en la época de José Luis Rodríguez Zapatero.

Podemos se quedó hace cuatro años a solo un concejal de los socialistas, pero logró el 'sorpasso' en las generales de 2015 y 2016 -en esas últimas se puso por encima de los 40.000 votos, aunque en ambas ocasiones iba en coalición con IU-. Ahora pretende que en las municipales no se hagan notar tanto los efectos 'Vox' y 'Pedro Sánchez' para poder dar el bocado definitivo que le convierta en la primera fuerza de la izquierda. Con Yolanda Huergo como candidata, repite una fórmula similar, pero no igual a la de hace cuatro años. Entonces se presentó como parte de una candidatura de unidad popular en la que compartía espacio con Equo bajo la denominación de Xixón Sí Puede y que acabó con ambos partidos tirándose los trastos a la cabeza. Calmadas de nuevo las aguas, ahora acuden como la coalición Podemos-Equo.

IU también se presenta coaligado a otra fuerza, Izquierda Asturiana, con el nombre de Xixón por la Izquierda. Tanto su candidato, Aurelio Martín, como su número dos, Ana Castaño, repiten de la lista de 2015, seguidos por el expresidente del Conseyu de Mocedá, Javier Suárez Llana. El reto de la formación es mantener su electorado tradicional y seguir siendo una fuerza decisiva y necesaria en un hipotético acuerdo a tres de la izquierda.

O quizá a cuatro, pues entre las grandes incógnitas está el recibimiento que dé el electorado a una formación de nuevo cuño, Por Gijón, liderada por el exconcejal David Alonso, quien a principios de este año abandonó por sorpresa Xixón Sí Puede. Su partido, de ámbito exclusivamente municipal y que vende como principal baza su independencia «de decisiones que se tomen en Oviedo o en Madrid», pretende coger el testigo de Unidad Gijonesa, impulsado por el exalcalde socialista José Manuel Palacio y que en 1991 logró entrar en la Corporación con tres ediles. La lista de candidaturas la completan Andecha Astur, encabezada por Llucía Fernández, y el Partido Comunista de los Trabajadores de España, con Aida Muel como número 1.

Entre los temas que centrarán el debate en las dos próximas semanas estarán a buen seguro el medio ambiente, el plan de vías, el plan de movilidad, la recuperación del edificio de Tabacalera o la renta social municipal y su programa de compras en comercios locales, con la curiosa situación de que los dos últimos presidentes de la Unión de Comerciantes, David Argüelles y Germán Heredia, optan a ser concejales, por Foro y PP, respectivamente.