Nacho Cuesta, candidato a la alcladía por Ciudadanos

«Será difícil entenderse con quienes creen que la ciudad tiene que seguir como está»

Nacho Cuesta/
Nacho Cuesta

El candidato de Cuidadanos propone «cambiar la forma de funcionar del Ayuntamiento para llenar la ciudad de actividad»

JUAN CARLOS ABAD

El exdecano de los Abogados de Oviedo y candidato a la Alcaldía por Ciudadanos, Nacho Cuesta (Manresa, 1972), duda, a instancias de sus asesores, de si mantener la colorida corbata para la sesión fotográfica, de si cambiarla o de si eliminarla. Será la única vez que vacile durante la entrevista. Piensa las respuestas y las argumenta con verbo fácil de quien está acostumbrado a convencer a jueces y rebatir fiscales.

–¿Cómo se decidió a dar el paso?

–Estaba muy contento con mi despacho y como decano del Colegio de Abogados de Oviedo. Surge la oportunidad que me plantea un partido con el que converjo desde una perspectiva ideológica y que me presenta un proyecto de ciudad y un equipo para cambiarla radicalmente. Me duele profundamente el estado en el que está Oviedo y por eso me presento.

–Usted se ha definido como liberal y progresista. A los liberales en España tradicionalmente no les ha ido muy bien.

–Porque se ha entendido mal. El liberalismo no es una ideología sino una doctrina que sitúa la libertad por encima de cualquier otra consideración. Libertad global, no solo económica, porque así entendida ha hecho fracasar muchos proyectos.

–Militó en la AMSO.

–En ese momento no existía Ciudadanos, un partido de centro. En aquel momento, el PSOE no tenía nada que ver con el actual, a punto de conformar un gobierno con populistas. Yo no me reconozco en ese partido.

–Ante un escenario fraccionado como el que se presupone, ¿ve algún posible pacto para un gobierno estable?

–Habrá que hablar, lógicamente. Si por algo me he significado es por ser capaz de alcanzar acuerdos entre posturas contrapuestas. El Colegio de Abogados es ejemplo de ello, porque es una entidad difícil de gestionar en ese sentido y siempre hemos logrado acuerdos. También seremos capaces de hacerlo en el Ayuntamiento. Ciudadanos acordará y pactará con las fuerzas con una misma visión de la ciudad. Será difícil entenderse con aquellos que creen que Oviedo tiene que seguir como está y también con quien presente proyectos caducos.

–La ciudad tiene sobre el papel muchos planes en marcha, ¿cuál priorizaría?

–Todos son importantes. Las dos áreas de desarrollo, La Vega y El Cristo, van a marcar el futuro de la ciudad y Ciudadanos tiene proyectos muy claros.

–La Vega.

–Es fundamental finalizar las interminables negociaciones por culpa de las discrepancias de los socios del equipo de gobierno con su legítimo propietario. Eso nos evitaría judicializaciones. El principal problema de la ciudad es la ocupación y el empleo, la atracción de riqueza. Apostamos por atraer inversiones de alto valor añadido, una suerte de milla del conocimiento que en Gijón genera 4.000 empleos directos. Además tiene capacidad para albergar un equipamiento ferial.

–El Cristo.

–Somos el único partido con un proyecto claro. Instalar una verdadera ciudad universitaria que va más allá de unificar las facultades dispersas. Estamos convencidos que revitalizaría el barrio y además se liberaría Llamaquique para crear, ahí sí, una verdadera ciudad de la justicia.

–Casi todos los candidatos de la oposición hablan de una ciudad 'triste' y vinculan este argumento con los sectores de la hostelería o el turismo, ¿qué les dicen los hosteleros?

–Hay una opinión casi unánime en los actores de estos sectores. Oviedo es una ciudad paralizada. No tiene actividad. Esta falta de dinamismo, en muy buena medida ha sido en consecuencia de la gestión que ha llevado el tripartito con un Ayuntamiento que es un obstáculo.

–¿Qué propone?

–Partimos de un gobierno tripartito que gestiona desde el sectarismo y la ideología y demoniza la iniciativa privada. La iniciativa privada es la única que va a sacar esta ciudad adelante. Asociaciones, clubes deportivos, no solo empresas. El Ayuntamiento debe acompañarles y eso implica un cambio radical de la gestión. Una parte importantísima va a ir encaminada a cambiar la forma de funcionar. Vamos a aprovechar el potencial de la ciudad y la vamos a llenar de gente y actividad.

–¿Qué propone en materia económica?

–Como primera medida suprimir el 'IBI de los ricos' que solo ahuyenta la inversión y la riqueza. Es perfectamente prescindible y con el dinero que hay en caja se pueden llevar a cabo los proyectos en marcha. Una de las primeras cuestiones es la necesidad imperiosa de tener un presupuesto a 1 de enero de 2020.Las consecuencias de no presentar un presupuesto a tiempo son surrealistas, como que no es posible llevar a cabo las obras en los colegios durante los meses en los que no hay clases.

–Ha hablado de cambiar el modelo de San Mateo.

–No. Lo que hemos dicho es que los chiringuitos, que le gustan a la gente y los vamos a mantener, no tiene sentido que en pleno siglo XXI sirvan para financiar a los partidos de izquierdas de esta ciudad. A la gente le gusta estar en la calle y vamos a mantener los de las asociaciones y clubes y otros que tendrán que ser gestionados por quien sabe hacerlo: los hosteleros, que son los que pagan impuestos.

–¿Qué ideas tiene para el Oviedo Antiguo?

–Cambiar su modelo económico radicalmente. De un monocultivo de bares de copas a otro en el que haya vida por el día. En la actualidad salvo el eje Catedral-Fontán el resto no la tiene. Y para ello, ya hemos hablado con la Iglesia, proponemos construir un edificio que agrupe todos los servicios municipales desperdigados en el Martillo de Santa Ana.

–¿Qué necesitan los barrios?

–En lo primero en que hay que actuar es en el deterioro que sufren muchos de ellos. Es una realidad pero no me atrevo a generalizar, las necesidades son diferentes en cada uno de ellos.

–Descartemos los de nueva construcción. Le pregunto por Vallobín, Teatinos, Pumarín...

–Es imprescindible actuar sobre zonas de degradación. Por ejemplo en los solares municipales abandonados que son foco de insalubridad. Faltan también equipamientos deportivos, para actividades de ocio familiar, para mayores, los centros sociales se han quedado pequeños...

–Se comprometió con el pabellón para el Oviedo Baloncesto.

–Soy socio con toda mi familia y vamos a todos partidos. Si hay un club, aparte del Real Oviedo, que está al máximo nivel competitivo es el OCB.Cualquiera que vaya al pabellón conoce las necesidades pero para eso hay que ir. Buscaremos el emplazamiento adecuado con el club porque se puede construir. Y no solo para el primer equipo, también para la cantera.

«Soy positivo y racional aunque también creativo»

Ni una concesión, ni un arabesco aparecen en la firma de Nacho Cuesta. Todo lo contrario, apenas seis rectas y un punto. Trigonométrica. «Creo que mi firma, que no he cambiado jamás, me define como una persona decidida, con las ideas claras y con convicciones fuertes», afirma el candidato que se dice, también, «perseverante». Una rúbrica que «refleja la pasión que pongo en las cosas y la energía con la que afronto los problemas», añade. «También que soy una persona ordenada, positiva y racional aunque también creativo y amante de las artes», ahonda Cuesta. «Creo que refleja mi personalidad que es fuerte pero a la vez conciliadora: me gusta mediar y conciliar posturas enfrentadas», remacha.

–¿Apuesta por la Ronda Norte? ¿Qué plantea en cuanto a movilidad?

–La Ronda Norte es fundamental porque llevamos 20 años discutiendo y, mientras tanto, todos los vecinos sufren atascos constantes.Lo conozco porque fui vecino de LaFlorida. En cuanto a movilidad apostamos por modelos más sostenibles pero sin demonizar el uso del coche. El coche se va a seguir utilizando. No conozco ninguna ciudad donde no haya coches por el centro.

–¿Pontevedra, quizás?

–Bien, por las políticas de peatonalización. Pero esas políticas se han llevado a cabo en Oviedo y en zonas muy importantes de la ciudad pero eso no es expulsarlo. No es incompatible una cosa con la otra. Ypor otro lado apostamos por la construcción de carriles bici, pero de verdad. Hay otros partidos que hablan constantemente de ello pero que durante cuatro años no han construido ni un solo kilómetro. Ni siquiera utilizaron la reforma de la Ronda Sur para construir uno.

–¿Cómo califica la relación del Ayuntamiento con el Principado?

–Tiene que cambiar. Es una realidad que se ha menospreciado a Oviedo frente a otras ciudades. El ejemplo del Prerrománico es clarificador. El Principado invierte menos de 100.000 euros al año en los monumentos mientras que le da 600.000 a la Laboral.

–¿Cuál es su postura acerca el área metropolitana?

–Es imposible concebir el avance de Oviedo sin Asturias y viceversa. Nosotros lo tenemos muy claro, va a ser beneficiosa a la hora de gestionar y a la hora de poder competir con el exterior. Y no estamos de acuerdo con el peso que tiene el Principado en el consejo metropolitano.