«El director de expansión de Amazon sabe que esto es un área metropolitana y nosotros discutimos si viene a Olloniego o Lugones»

«El director de expansión de Amazon sabe que esto es un área metropolitana y nosotros discutimos si viene a Olloniego o Lugones»
PETEIRO

Los empresarios lamentan en el Fórum de EL COMERCIO que cada alcalde ponga licencias y horarios distintos

RAMÓN MUÑIZ

Constituir un área central en la región permitirá atraer subvenciones, talento pero sobre todo, evitar ineficiencias dentro de Asturias que la lastran. Aunque la región tenga un tamaño reducido, los localismos han impedido que se asienten empresas y a las que están, las cargan con normativas distintas que merman su competitividad. Estas son algunas de las pinceladas que han dejado los cuatro ponentes del último Fórum de EL COMERCIO, organizado con el apoyo del Banco SabadellHerrero, una sesión que ha demostrado cómo en ocasiones el mayor problema de la región se encuentra en su interior.

«No tengo dudas de que ya seamos un área central, pero el problema es que no sé si realmente queremos serlo. Nosotros trabajamos con Amazon, identificando sus riesgos en la distribución, y puedo asegurar que para su responsable de expansión está muy claro que Asturias es un área metropolitana, sin embargo aquí discutimos que si tiene que ir a Lugones o a Olloniego, peleando», indicó Jorge Rodríguez, responsable del area técnica de la consultora Vectio.

El especialista en movilidad recordó que en estudios realizados en Alemania los directivos se desplazaban al trabajo combinando el cercanías con la bicicleta, «aquí en 40 años no hemos hecho nada en cercanías, hacemos carreteras en el centro, la 'Y', la AS-II y volvemos a hablar del tercer carril, y el problema es que si sólo haces carreteras, la gente se mueve solo por carretera».

En contraste con ello «en los países pudientes son las clases pudientes las que usan el transporte público, si tuviéramos un cercanías que uniese El Bibio y Llamaquique en quince minutos mucha menos gente usaría el coche». «Hay un error a la hora de centrar las prioridades, fruto en parte de la evolución de la región», según apuntó el catedrático de Análisis Geográfico Regional, Fermín Rodríguez. «Hace 150 años aquí se asentó un distrito industrial que empezó escarbando carbón y quemando en altos hornos y haciendo chapa para barcos mientras el resto del país era rural. Aquí hubo algo diferente que evolucionó, llegó a su máximo nivel en los años 70 y ha evolucionado hacia un sujeto urbano», dijo. Estadísticamente los 850.000 habitantes que se han ido concentrando en la zona central están entre las áreas metropolitanas más grandes del arco Atlántico, dinámica que se favoreció con decisiones como la construcción de la 'Y', impulsadas con el aliento de administraciones como la diputación.

Su desaparición y sustitución por un esquema de dos escalones, con el Principado por un lado y los ayuntamientos por otro, ha derivado en una dispersión de políticas y reglamentos que lastran a la economía regional. «La creación del área central esperamos que facilite la eliminación de barreras administrativas y permita sinergias políticas regionales, y para ello hace falta una entidad supramunicipal que aglutine intereses. Necesitamos que se homologuen los criterios para obtener licencias, que el acceso a locales de gran afluencia sean homogéneos. Nos da bastantes quebraderos de cabeza que los horarios de carga y descarga no estén unificados, lo que a nivel operacional nos permitiría acortar los tiempos de espera», apuntó Eva Rodríguez, consejera delegada de Masymas.

La cuestión urge, en palabras de María Calvo, vicepresidenta de la Federación Asturiana de Empresarios, FADE. «Se están creando aquí la mitad de empresas por habitante que en el resto de España, tenemos unos niveles de inversión muy bajos. Asturias está en una situación muy delicada y si no hacemos nada se convertirá en no mucho tiempo en una región de 700.000 habiatantes», advirtió.

Calvo recordó que, según los análisis del RegionLab de la Universidad de Oviedo ,conformar un área central capaz de coordinar a todas las administraciones de la zona con más habitantes de la región incrementaría un 10% el producto interior bruto de Asturias.