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CANDÁS

Casa Repinaldo

María Felisa Espinosa y Ángel Manuel Martínez, en el comedor del restaurante./TAREK HALABI
María Felisa Espinosa y Ángel Manuel Martínez, en el comedor del restaurante. / TAREK HALABI

Aún joven, ya ejerce de clásica por tradición, inspiración, dedicación y el amplio reparto de alegrías en el establecimiento

Luis Antonio Alías
LUIS ANTONIO ALÍASGijón

La manzana repinaldo, alargada y verde o verdirroja, posee fragante aroma y un delicioso sabor. De mesa apreciada, forma igualmente parte de las sidreras por aportar dulzores que matizan acideces.

Permítanos el lector esta primera nota pomológica para descubrir que, tras el nombre del restaurante y el sobrenombre de su propietario y de algunos otros miembros familiares, se encuentra la casona que construyera en el valle de Carreño un antepasado indiano;rodeada con manzanos de la antedicha variedad los vecinos pronto pasaron a llamarla Casa Repinaldo.

Casa Repinaldo

Dirección:
Doctor Braulio Busto, 21. Candás.
Teléfono:
985 88 43 30.
Cocina:
María Felisa Espinosa Vicente.
Sala:
Ángel Manuel Martínez Suárez 'Repinaldo'.
Barra:
José Vidal 'El Chino'.
Apertura:
2013.
Descanso:
ningún día.
Menú laborables:
9 euros.
Menú finde:
18 euros.
Sidra:
Todas las de Cortina y Peñón selección.

Y de Repinaldo pasó a Repinaldín y a la abuela, que tuvo su cocina y su público, mucho por cierto, en la Fontanina, camino de Cancienes, cuando Uninsa construía futuro.

En 1963, el padre del actual Repinaldo abrió una tienda en La Calzada (la de Repinaldo naturalmente), y de ahí surgió la sidrería Tírate al matu. Además el actual Repinaldo combina la hostelería con la venta de productos de de nuestra patria querida a lomos (asientos)de furgoneta;y los expone con arte en goxes, madreñes y pipes de chorizos a fabes, y de cabrales a fariñones, ese embutido carreñense que va ganando espacio y presencia tras largas décadas de olvido.

Diferencias familiares le hicieron dejar de Tirarse al matu para comenzar de cero allí donde estuviera El Varadero de nuestro recordado colaborador gastronómico Clemente Canga, fallecido de la puñetera y eufemística larga enfermedad con sólo cincuenta años y que, doctorado en historia, eligió ponerse mandil y lavar copas antes de llegar a feliz y atinado empresario.

La etapa de Ángel, iniciada hace cinco años, no sólo ha significado la continuidad de un popular local en pleno corazón candasín que extiende terraza bajo el toldo de entrada (el faldón anuncia «sardinas de oro» como corresponde a la capital sardinera asturiana) y que continúa con sala de chigre y tapeo: al fondo, bajadas unas escaleras, el comedor sigue tamizado por la colorista vidriera de olas, gaviotas y faro del Varadero previo: sensible acierto el de Felisa y Ángel conservándola.

Los vinos reposan en su bodega climatizada, y los pescados y mariscos en su cetárea para visionado y elección de frescura: tratamos que el cliente compruebe el salto inmediato de la rula a la exhibición, comenta Carlos.

Y puesto que estamos en el Carreño de los mareantes, hay pescados del día para la plancha o el horno con sus ajadas, y mariscos vivos, y fabes con langostinos, y arroz con bugre , o con bonito y gambas cuando el primero venga, y la caldereta local según quien la fijó y difundió, Genaro el de La Parra, para quien trabajó Felisa: «poseemos su receta original y tal cual la preparamos y servimos», enfatiza Ángel.

Y hay lo anterior, y pasteles o fritos de la mar, igual que demandadas ensaladas templadas y marisqueras («en verano disponemos de un especialista para confeccionar únicamente ensaladas») pero también, dado que como en el resto de concejos marineros, se crían vacas y gochos a la vera de playas y cantiles, o en sierras curtidas por el nordeste, los ofrecimientos cárnicos (digamos carnales que suena más apetitoso) no envidian al palangre y la red: parrilladas, entrecotes, solomillo, carne a la piedra, chuletón, cachopos de jamón y cecina, bife y vacío al corte argentino... Y con los lechales y cochinillos, Felisa, que procede de Béjar, se las sabe todas. ¿Les marañueles?¡Siempre caseras, faltaría mas!

Terminada su anterior etapa de manera triste, Varadero/Repinaldo vuelve a dar felicidad. Ypor millones: en la lotería del Niño último repartió la casi totalidad de los treinta y cuatro millones de pesetas que se llevó el cuarto premio, y dueños y clientes, mostrando y demostrando principios y fidelidades, lo celebraron con sidra escanciada, nada de cava o champán.

Caldereta candasina

Ingredientes:

- 2 cebollas.

- 1 pimiento rojo

- 1 pimiento verde.

- 1 ajo puerro.

- 4 zanahorias.

- 1/2 docena de tomates.

- 2 andaricas.

- 2 bugres.

- 8 almejas finas.

- 1 chorrín de brandy.

- 1 chorrín de fino andaluz.

- 1 chorrón de sidra natural.

- 1 copa de cava extremeño.

- Aceite de oliva.

- Sal.

Elaboración:

1. Partimos en trozos pequeños las hortalizas.

2. Las sofreímos con aceite de oliva extravirgen a fuego lento hasta que todo quede muy suave y tierno.

3. Hacemos una salsa pasando el sofrito por la batidora, añadiéndole el puñado de ajo fresco para que triture también, y reservándola.

4. En una tartera adecuada ponemos cuatro andaricas partidas, entre medias las patas del bugre, encima tres rodajas por persona de los pescados finos de roca que nos ofrezcan la temporada: rodaballo, pixín, chopa, tiñosu, lubina, mero, besugo…

5. También colocamos entre las rodajas de pescado el bugre cortado en anillas (los mariscos van sin pelar para que preserven y entreguen todos sus jugos) y los gambones.

6. Calculando una media de veinte minutos a fuego medio, hacia al final, reducido el caldo, vertemos una copa de cava extremeño.

7. Servimos y disfrutamos a cuchara, tenedor y dedos.

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