Álvaro de Marichalar: «No me han dado ni un vaso de agua»

Álvaro de Marichalar amarra su moto de agua a su llegada al puerto Deportivo de Gijón. / CAROLINA SANTOS
Álvaro de Marichalar amarra su moto de agua a su llegada al puerto Deportivo de Gijón. / CAROLINA SANTOS

«La boda de mi hermano me arrasó. Pasé de ser 'el Indurain del mar' al 'cuñado de' y a perder mi credibilidad. Un horror» | El aventurero aristócrata critica en Gijón la falta de apoyos: «En España el bloqueo es total»

EVA FANJULGIJÓN.

A las seis de la tarde de ayer 'Numancia', la moto de agua de Álvaro de Marichalar, entraba en el Puerto Deportivo de Gijón. El aventurero aristócrata navarro hizo escala en Gijón tras una larga travesía marítima desde La Coruña. «¡Qué alegría estar aquí otra vez!», repetía mientras ultimaba el amarre. Poco después, ofrecería una conferencia en la Antigua Rula para explicar los pormenores de la última aventura en la que se ha embarcado: dar la vuelta al mundo en moto acuática conmemorando la hazaña de Elcano y Magallanes, quinientos años después.

-¿Cómo ha sido la travesía desde La Coruña?

-Bueno, han sido nueve horas y media del tirón, siempre de pie. Un total de 160 millas, pero, la verdad, con muy buena mar y estoy feliz porque hacía tiempo que no venía a Gijón.

-¿Cuándo vino por última vez?

-Para empezar, yo tuve una novia aquí. Luego, hice otras tres escalas en la ciudad. La primera vez que pasé por aquí en moto de agua fue en 1994, en una travesía preciosa que hice con motivo del quinto centenario del Tratado de Tordesillas. Por aquel entonces, me llamaban el 'Indurain del mar' y no habían empezado con lo de 'hermano de' o 'cuñado de', que fue un horror. Luego eso cambió con la boda de mi hermano. Eso me arrasó porque me quitó toda la credibilidad en España.

-¿A qué se refiere?

-A que cuando se casó mi hermano yo ya llevaba catorce años navegando. Y, después de eso, España no me apoyó nunca y todos mis patrocinadores son extranjeros. A mí la Administración española no me ha dado ni un vaso de agua y he hecho catorce récords del mundo para el deporte español. De hecho, colaboro con varias instituciones europeas y ninguna española. Es un bloqueo total y por eso vivo en Rusia.

-Hablaba usted antes de tres escalas en Gijón. ¿Cuál fue la segunda?

-Pues fue en una travesía de Canarias a Bilbao y aquí recalé en una escala previa al momento más aciago de mi vida, que fue un accidente ocurrido el 13 de noviembre de 1998. Llevaba un barco de apoyo, hubo un error del capitán en un repostaje y se cayeron tres personas. Una de ellas desapareció. Yo también estuve a punto de perder la vida con la moto de agua partida por la mitad. Fue durísimo. Y la última vez que vine fue haciendo el Camino de Santiago Marítimo desde San Sebastián a Padrón.

-¿Cómo será la siguiente etapa?

-Pues, si la mar y el tiempo lo permiten, zarparé mañana (por hoy) de aquí hacia las diez de la mañana dirección Cantabria. Haré una escala antes en Comillas porque me recibe el alcalde y luego seguiré a Santander, donde doy una conferencia a las ocho de la tarde.

-Y queda aún el resto del mundo.

-Sí, porque yo salí de Sevilla y voy rumbo Gibraltar vía Francia. La escala más importante de esta travesía es Guetaria para homenajear a Juan Sebastián Elcano, que nació allí. Ya paré en Portugal porque Magallanes nació portugués, aunque luego se hizo español.

-¿Cómo va a continuar el viaje?

-Una vez llegue a Gibraltar, me cogerá allí el barco de apoyo y nos vamos a Brasil. Desde allí iniciaremos la etapa trasatlántica. Bajo toda América solo hasta el Estrecho de Magallanes y allí, con barco de apoyo ruso, intentaré cruzar a la Antártida. Luego quiero subir hasta Alaska para desde allí cruzar a Rusia y bajar hasta Japón con escala de homenaje a Magallanes en Filipinas. Después, el Índico. Y luego decidiré por dónde sigo hasta España.

-¿Qué es lo más complicado de un reto como este?

-Es físicamente muy duro. Yo navego de pie y pierdo dos kilos diarios. Pero, después del internado de los jesuitas en Burgos, estoy vacunado para todo.

-¿Con qué filosofía lo afronta?

-Quiero hacerlo más despacio que otros viajes, parando en los sitios. Estoy grabando un documental muy bonito para National Geographic. Quiero denunciar la contaminación por plástico, que es mi obsesión, al igual que la pesca ilegal. Estas son dos cosas que llevo cuarenta años denunciando.