La adicción al móvil se dispara entre los adolescentes asturianos

Juan Ramón Santos, Luis Manuel Flórez (Floro) y Julio Sutil, en Proyecto Hombre. /
Juan Ramón Santos, Luis Manuel Flórez (Floro) y Julio Sutil, en Proyecto Hombre.

Proyecto Hombre alerta del aumento de casos y critica el uso recreativo del porro cuyo consumo ha aumentado

CHELO TUYA

Está en plena adolescencia. Duerme mal. Tiene mal genio. Permanece aislado de lo que le rodea. Al menos, de todo lo real, porque está conectado permanentemente con el mundo virtual. El móvil o el ordenador son su obsesión. Hasta el punto de que necesita terapia. «Tenemos casos exclusivamente de adicción a las nuevas tecnologías. Es una situación que va a más».

Juan Ramón Santos es el director técnico de Proyecto Hombre y ayer puso el acento en los nuevos perfiles que llegan a la entidad. «La adicción de los menores a las nuevas tecnologías ha sido el tema central de las jornadas nacionales de Proyecto Hombre. Hemos observado que, aunque no hay una incidencia altísima, sí va en aumento progresivamente. En Asturias estamos evaluando hacer un estudio en profundidad para saber qué está pasando con este asunto».

De momento, ya saben que muchos de los 57 menores que atendieron el año pasado en el programa Reciella, abierto en Oviedo y especializado en terapia a adolescentes y jóvenes, habían caído en las redes sociales. Y todos con el mismo denominador común. «La absoluta tolerancia de la población adulta. Salvo que nos moleste que el crío esté mucho rato con el móvil, hay una actitud absolutamente permisiva. Cuando hablamos no solo de adicción al móvil, sino del acceso a internet sin control parental con todos los peligros que eso plantea».

Mieres se adelanta a Gijón

De momento, no es la adicción al móvil el principal motivo para que los menores de 17 años lleguen al programa Reciella. Los consumos, sobre todo de cannabis, y los comportamientos disruptivos, centrados en la violencia contra los padres, conforman el perfil de unos usuarios al alza muchos de los cuales viven en Gijón. «Tenemos más de cien casos de gijoneses que acuden al programa. Es una cifra suficientemente elevada para tener aquí un local», defendió ayer el director de Proyecto Hombre, Luis Manuel Flórez, conocido por todos como Floro.

Recordó que desde el año pasado esperan a que el Ayuntamiento de Gijón les ofrezca un local. «Lo último que supimos es que uno, de titularidad municipal, que tienen libre en Moreda no puede ser, porque ya tiene otro uso. Y nos dicen que no hay más». No obstante, no da por perdida la oportunidad. «Un particular nos dejaba gratis un bajo comercial, pero era demasiado pequeño», anunció, a la vez que confirmó que Mieres se adelantará a Gijón. «Habrá una sede de Reciella en Mieres este mismo año. Y negociamos con Avilés para abrir otro allí».

Grave problema de salud

Floro y Santos realizaron estas declaraciones durante la presentación de la memoria del año pasado de la entidad. Un documento que reflejan las 1.119 personas atendidas el año pasado, de las que 816 eran hombres y 303 mujeres. Del total, 419 ingresaron a tratamiento, mientras que 214 fueron altas terapéuticas.

Unas cifras tras las que, recordó Floro, «hay personas». Tantas y con problemas tan diversos que impiden hacer un perfil común. «Depende del tipo de adicción y del sexo». Por ejemplo, aunque el alcohol es el principal problema para todos, en el caso de ellos la cocaína es el segundo motivo de ingreso, mientras que en las mujeres es el cannabis.

Una sustancia cuyo consumo, alertan, «se ha disparado». Tanto como que ha llegado al 20% en el caso de los chicos y al 18% en las chicas. «En solo dos años. Se está frivolizando sobre el uso recreativo del cannabis y tenemos evidencias científicas que dejan claro los problemas que acarrea», explicó Santos.

En su opinión, nada que decir «sobre su uso terapéutico», pero con el recreativo «se minimizan los riesgos. ¿Vamos a hacer como con el tabaco? Avanzamos hacia un grave problema de salud pública», sentenció el director técnico.