81 años de cárcel para cuatro narcos por descuartizar a un gijonés

81 años de cárcel para cuatro narcos por descuartizar a un gijonés

El Supremo rebaja dos años la pena al cabecilla de la banda que dejó morir a Fernando Bernardo tras reventarle cocaína en su abdomen

OLAYA SUÁREZ

El Tribunal Supremo ha condenado a 81 años de prisión a los cuatro narcos que descuartizaron a un gijonés tras reventarle las cápsulas de cocaína que había ingerido como 'mulero' de la organización criminal. Los cuatro procesados fueron juzgados en la Audiencia Nacional el pasado mes de mayo, si bien recurrieron la sentencia alegando que se había producido una vulneración de sus derechos.

El máximo órgano ha desestimado las pretensiones de tres de los condenados, si bien estima parcialmente el recurso de casación del cabecilla de la trama, Heriberto Reyes, y rebaja su condena de 23 años y medio a 21 años y medio de cárcel. Todos han sido considerados autores de los delitos de homicidio y tráfico de drogas.

La sentencia señala que «eran miembros de una red de narcos que introducía cocaína en España y Suiza procedente de República Dominicana y que usaron desde 2011 como 'mula' a l ciudadano gijonés, que les debía entre 12.000 y 14.000 euros por su adicción a las drogas». Fernando Bernardo comenzó trasladando cocaína desde República Dominicana a España, para más tarde transportar droga desde España a Suiza.

«En 2014 el joven empezó a sentirse mal y tenía intención de abandonar esta actividad, puesto que había sangrado y tenía dolor de estómago, pero accedió a una nueva ingesta por miedo a represalias, ya que el cabecilla le había manifestado que había matado a quien le había traicionado». El 7 de julio de ese mismo año, en una casa que los otros miembros del grupo habían alquilado en Villadiego (Burgos), después de tragar las cápsulas, empezó a vomitar y a tener convulsiones en presencia de los acusados, que no hicieron nada para ayudarle, pero sí avisaron a Heriberto Reyes, quien acudió al lugar, les dijo que se marcharan .

El 'mulero' murió al día siguiente a causa de la droga y Heriberto Reyes, «con el fin de recuperar las cápsulas, abrió su abdomen y las extrajo, tras lo que los condenados desmembraron el cuerpo y lo introdujeron en una maleta, que el líder de la red dejó abandonada en Francia en su camino a Suiza». Ese trayecto lo hizo, explica el fallo judicial, con las cápsulas de cocaína en el panel de la puerta del conductor y el cadáver del joven en el maletero. Lo abandonó en una zona boscosa de Tarnes (Francia). El 9 de julio fue detenido cuando intentaba cruzar la frontera a Suiza y se le intervinieron las cápsulas de droga, que tenían el ADN del «mulero» y pesaban 800 gramos.