La avispa asiática ya está en Gijón

Concentración de apicultores contra la expansión de la avispa asiática. / PALOMA UCHA
Concentración de apicultores contra la expansión de la avispa asiática. / PALOMA UCHA

Los apicultores alertan de que esta especie invasora ha llegado a Llantones | Cifran el coste de las medidas para acabar con la 'Vespa velutina' en Asturias en un máximo de medio millón de euros

E. C. GIJÓN.

Un autobús con medio centenar de expertos en apicultura y sus problemas recorre estos días la cornisa cantábrica para denunciar la expansión de una especie invasora que crece exponencialmente y que amenaza, según afirman, al 70% de los alimentos humanos. Se trata de la avispa asiática.

Estos apicultores, entre los que no faltan asturianos, hicieron escala ayer en Gijón y organizaron una concentración simbólica ante el Jardín Botánico Atlántico, entidad que viene albergando actos de divulgación dedicados a buscar soluciones al problema de la 'Vespa Velutina' y que se ha comprometido a seguir haciéndolo. Según explicó Casimiro Sixto Muñiz, presidente de la Asociación en Defensa de la Abeja Principado de Asturias, esta especie invasora ya ha sido detectada en Gijón, concretamente en Llantones. La avispa asiática aumenta su territorio desde el occidente asturiano.

El recorrido del autobús tiene un doble objetivo. Por una parte, divulgar el problema y plantear soluciones, para que los más directamente afectados, en este caso los apicultores, puedan salvaguardar su producción. Por otra, reivindicar a las administraciones inversión no solo para proteger a las abejas, sino también al 70% de los productos alimenticios que, aseguran, están amenazados como consecuencia de las deficiencias de polinización que el desarrollo de la avispa asiática provoca, ya que se alimenta de abejas en un 40% de su dieta.

Una polinización deficiente por falta de abejas afectaría al 70% de los alimentos

Las comunidades autónomas tienen la competencia para luchar contra especies invasoras, pero los expertos aseguran que el ministerio tiene también responsabilidades de coordinación, así que entienden que todas las administraciones deben colaborar para poner fin a una situación que consideran «dramática».

Las estimaciones del coste de las medidas para detener la expansión de la avispa asiática, mediante la colocación de trampas y retirada de nidos, así como para paliar los daños en el campo, varían en función de la zona. Según los datos ayer presentados, Galicia necesitaría un millón de euros al año, cantidad que en Asturias se reduciría a una cantidad entre 300.000 y 500.000 euros. En general, la respuesta de las administraciones es criticada por escasa, si bien el representante asturiano espera que el Principado aumente su implicación tras una reunión para abordar el problema.

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