El Observatorio contra la Violencia reclama medidas «más efectivas» para erradicar grupos ultras

Miembros del Observatorio contra la Violencia, en la rueda de prensa de ayer. / JORGE PETEIRO
Miembros del Observatorio contra la Violencia, en la rueda de prensa de ayer. / JORGE PETEIRO

El Ayuntamiento de Gijón solicita al Sporting una reunión tras conocer el informe en el que se documentan estas actividades violentas

P. SUÁREZ GIJÓN.

El Ayuntamiento ha solicitado una reunión al Sporting a fin de estudiar las medidas que actualmente se están desarrollando para erradicar la violencia ultra. Lo hace tras conocer un informe elaborado por el Observatorio contra la Violencia en el cual se documenta la actividad de estos grupos violentos y su actual presencia en actos deportivos relacionados con el club. «La ciudad tiene un problema de seguridad y convivencia que debe ser atajado», manifestaron ayer representantes del colectivo, en el que confluyen los principales grupos municipales y algunas de las asociaciones más representativas de la ciudad, durante la presentación del dossier, de 114 páginas.

El documento, que será enviado a la Policía en los próximos días, incluye, además de diversa información sobre las actividades presuntamente delictivas de estos grupos violentos, capturas de Twitter, Whatsapp y recortes de prensa que demuestran, según el Observatorio, que estos ultras «son abiertamente neonazis, racistas y xenófobos». En cuanto a la connivencia del Sporting con los grupos ultras el Observatorio pone como ejemplo la organización en 2005 del partido del centenario, la entrega de placas conmemorativas a futbolistas en el propio césped del estadio, o la participación de estos grupos en la visita anual que hace la plantilla a los niños ingresados en el HUCA. «El fútbol es el ámbito que les da cobertura. Se necesita una actuación conjunta y decidida por parte del Sporting», reclama el colectivo contra la violencia.

El informe, que el Observatorio valora hacer público, también hace alusión a una imagen en la que se puede ver a los jugadores del primer equipo arrodillados en el césped ante los ultras (llamados por éstos) al término del entrenamiento previo al derbi con el Real Oviedo en la pasada temporada. En este sentido, en el documento se asegura que, pese a que los grupos ultras no cuentan ya con un local propio en El Molinón, siguen contando con un puesto de venta de material. «Se han detectado actuaciones en las que el club facilita medios a los ultras, incluso anteponiéndolos al resto de socios, como ocurrió durante el derbi de febrero de 2018, para el que el Sporting proporcionó entradas a integrantes de grupos violentos», cita el dossier.

Respecto a la prohibición de entrada al estadio, la cual se rige a partir del Reglamento de orden interno del Sporting, el informe acusa al club de «no solicitar prácticamente ningunos credenciales» a los aficionados, al margen de los tornos instalados en los accesos a la denominada grada de animación, «donde se ubican históricamente estos grupos violentos». «Esto provoca que se puedan saltar extremadamente fácil la prohibición de acceso entrando por otra puerta, con entrada o el abono de otra persona», se asegura en el documento.

47 incidentes

El informe se muestra especialmente crítico con la «pasividad» mostrada por el Sporting respecto a un movimiento ultra que, según ha contabilizado el Observatorio contra la Violencia, ha protagonizado hasta 47 incidentes de extrema violencia en la ciudad desde 2004 hasta la actualidad. «El club debe valorar la efectividad de las medidas implantadas hasta el momento», reclamaron desde el colectivo, el cual aseguró que continuará con su labor de detección y denuncia.

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