La Barquera, pozo histórico «y sucio»

El estado actual del pozo de La Barquera, lleno de maleza, envases y cristales. / ARNALDO GARCÍA
El estado actual del pozo de La Barquera, lleno de maleza, envases y cristales. / ARNALDO GARCÍA

Los vecinos critican el estado en el que se encuentra. Emulsa «realiza la limpieza que corresponde», asegura Aparicio

MARLA NIETOGIJÓN.

El pozo de la Barquera, ubicado frente al palacio de Revillagigedo, es un punto histórico de la ciudad que crea constantes motivos de protestas ciudadanas y de grupos políticos de la oposición. Desde hace años, muchos lo utilizan como vertedero, de forma que cada poco se llena de basura. Una vez más, nuevas quejas por parte de los gijoneses exigen que «sean más constantes con la limpieza del pozo, sobre todo ahora que la ciudad empieza a llenarse de turistas».

Por su parte, el presidente de la Asociación de Vecinos de Cimavilla, Sergio Álvarez, asegura que «no solo sucede con el pozo de la Barquera, sino con tantos otros puntos de interés turístico de la ciudad. La zona de Cimavilla está llena de basura por todos lados». Latas, cristales, maleza... Son muchos de los residuos que se encuentran en el interior de uno de los vestigios históricos de la ciudad.

Al parecer, como el problema no es nuevo, en su día, contó con un cristal protector, pero los vándalos lo rompieron. «Lo ideal sería que la gente no tirase basura, obvio. Pero como eso no es fácil de controlar, se tendrán que tomar medidas de protección que deberán decidir los expertos», señala Eseban Aparicio. Según el edil en funciones, «el próximo gobierno será quien acuerde qué hacer al respecto porque, en concreto, este asunto es competencia del Principado». Desde su puesto como presidente de Emulsa, Aparicio afirmó que «la empresa municipal hace lo que debe en el pozo, es decir, la limpieza ordinaria de los deshechos. Pero para una limpieza arqueológica, que es lo que este lugar requiere, lo tendrá que hacer quien tiene competencias para ello».

El presidente vecinal de Cimavilla cree que hay que concienciar, pero también sancionar

Multar

El presidente de la asociación de vecinos responde al edil que «quien tiene que limpiar el pozo quizá no sea el Ayuntamiento, pero sí tiene la responsabilidad de mantener la ciudad limpia. Aparicio no puede lavarse las manos así.El Consistorio municipal debe encargarse de buscar a quién le compete el saneamiento de las infraestructuras».

Álvarez sí está de acuerdo con Aparicio en que «se debe mejorar la concienciación de los ciudadanos». Desde su punto de vista «es necesario procurar que los gijoneses sean más éticos en ese sentido. Además, se debería modificar la ordenanza y controlar más los monumentos históricos».

«Hace poco llenaron de vallas toda la cuesta del Puerto Deportivo para que la gente no arrojase basura. Y yo me pregunto, '¿eso para qué va a servir?' Esa no es la solución, pues seguirán tirando cosas por entre las rejas de dichas vallas».

Para Sergio Álvarez, lo mejor sería «aumentar la vigilancia y poner multas. Cimavilla, hasta ahora, ha estado llena de excrementos de perros porque la gente no los recoge. Desde que se empezó a multar por ello han cambiado las cosas, porque la gente se asusta en cuanto son penalizados. Considero que esa sería una buena forma de frenar este tipo de actuaciones; es una lástima pero no hay otra manera».