Circuitos Taurinos consigue un año de prórroga para gestionar El Bibio

Carlos Zúñiga (hijo). / ARIENZA
Carlos Zúñiga (hijo). / ARIENZA

Carlos Zúñiga (hijo) agradece a la ciudad que le permita organizar la feria taurina de 2019

M. M. C. GIJÓN.

La empresa Circuitos Taurinos ha conseguido que el Ayuntamiento de Gijón le conceda una prórroga de un año para que Carlos Zúñiga (hijo) «siga siendo el gestor del coso de El Bibio durante la temporada 2019». Así lo indica la empresa en su sitio de internet, donde también agradece a la ciudad esta decisión. La concesión de la prórroga era esperable, máxime después de que al finalizar la pasada Feria de Begoña el propio Zúñiga asegurara a EL COMERCIO que, tras 17 años al frente de la plaza gijonesa, esperaba finalizar todas las prórrogas posibles y que se fijaron en tres. Es más, entonces aseguró: «Voy a pedir la prórroga inmediatamente», lo cual hizo el 22 de agosto.

El cumplimiento «al detalle» del pliego de condiciones establecido por las autoridades municipales ha sido fundamental para que la junta de gobierno municipal concediera la primera prórroga de las tres posibles a Circuitos Taurinos, algo que resultó más fácil una vez que para la pasada feria el empresario ya consiguiera que el Consistorio aceptara su petición de reducir de nueve a siete los toreros del grupo A que participaran en la feria gijonesa. Eso sí, desde un principio Zúñiga dejó claro que «para nada se me pasa por la mente la reducción de festejos».

Pero, ¿qué significa que un torero pertenezca al grupo A? Los matadores se clasifican en tres grupos, denominados A, B y C, según el convenio colectivo nacional taurino. Los primeros son los que el año anterior tuvieron un mínimo de 37 actuaciones en corridas en España, Francia y Portugal. Los del grupo B son los que tuvieron entre 13 y 36 corridas, mientras el C lo integran los diestros restantes. Por ello, Carlos Zúñiga siempre defendió que los toreros del grupo A «no son ni mejores ni peores que otros del grupo B». Así, por ejemplo, figuras como José Tomás o Morante de la Puebla no pertenecen al grupo de élite, ya que no alcanzan el número mínimo de corridas exigido y que, «desde luego, serían muy bien recibidos si son contratados para la feria del año que viene», dijo el empresario el pasado agosto.

50.000 euros al año

Lo que sí es cierto es que la Feria de Begoña ha ido situándose en los últimos años, coincidiendo con la gestión de Zúñiga, entre los mejores festejos del norte de España y atrae a buen número de aficionados de todo el país para disfrutar de las corridas. Además, resulta beneficiosa para las arcas municipales, ya que el contrato firmado con Circuitos Taurinos le supone un beneficio anual de unos 50.000 euros por el pago del canon de explotación de la plaza de toros de El Bibio.

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