Las enhebradoras de agujas con más arte se citan en Bateao

Asistentes a la misa por los difuntos en Roces. / J. C. TUERO
Asistentes a la misa por los difuntos en Roces. / J. C. TUERO

Roces y Fano ponen el broche final a unas fiestas en las que han batido récord de visitantes y han cumplido 40 años

JOSÉ LUIS RUIZGIJÓN.

Bateao celebró ayer el concurso de enhebradoras de agujas más importante de la región. Vanesa se hizo con el primer premio después de conseguir enhebrar nueve, seguida de cerca por Eva Suárez con ocho y de Noelia Menéndez que consiguió siete. «Cada año se apunta más gente joven», explicó el organizador, Carlos Gutiérrez.

Los juegos infantiles revolucionaron el prau y después de tanto gasto de energía fueron a recuperarse con la gran chocolatada que prepararon los vecinos, que repartieron casi 14 litros acompañados de bizcochos. No sobró nada. El grupo Monte Areo organizó los juegos tradicionales, corta con hacha, tronzón y tiru de cuerda. «Siempre se animan muchos con los juegos», aseguró Gutiérrez.

La gran parrillada que incluyó todo tipo de carnes asturianas «asadas con mucho cariño» y fue la antesala de la verbena que el grupo Madastur se encargó de amenizar hasta que a las doce y media de la noche, que en realidad fue un poco más tarde, llegó el concurso de lanzamiento de fardo que todos estaban esperando. Un concurso en el que hay que ir sobrepasando un palo que va subiendo de nivel a medida que se supera lanzando un fardo de hierba. Siempre sin tocar el palo.

Los vecinos de Fano, que celebraban este año el 40 aniversario de sus fiestas, vivieron ayer su día grande. La mañana la dedicaron a la misa en honor a San Antonio por los difuntos de la parroquia que se celebró en la iglesia anexa al prau. Ya por la tarde repartieron 300 bollos preñados entre los socios junto a otras tantas botellas de vino. Tras la merienda, llegó el turno de su acto más tradicional: la cena que celebran en la barraca. «800 personas nos juntamos para cenar chorizos criollos, pulpo, costilla y calamares», indicó Diego Cortina, presidente de la comisión de festejos. Ya por la noche tuvieron sesión doble de conciertos: la verbena Garibaldi y el grupo Taxi. Último día de unas fiestas «en las que ha habido un relevo generacional, ahora nos hemos hecho cargo de ellas los hijos de los que las empezaron, hace 40 años», explicó Cortina. En Roces pusieron fin a sus fiestas patronales con la misa por los difuntos de la parroquia. Tras cuatro días de fiesta, el presidente de la asociación de vecinos de San Julián de Roces, Manolo González-Posada se felicitó por la gran cantidad de gente que ha acudido de este año. «Hemos batido récord, han venido muchos del Roces antiguo, de Montevil y de Nuevo Roces», recordó.

Los actos que más público congregaron fueron los conciertos del grupo Da Silva el viernes y el sábado del trío Uno más uno. «Ahora, descansar un poco y enseguida nos pondremos a preparar las siguientes».