La falta de recursos impide que la Empresa de la Vivienda atienda a todas las emergencias

La falta de recursos impide que la Empresa de la Vivienda atienda a todas las emergenciasGráfico

Emvisa solo fue capaz de atender 19 de las 85 peticiones recibidas hasta mayo por la falta de vivienda y personal

CHELO TUYA GIJÓN.

En 2008, la crisis económica era un futuro que todos negaban. En Gijón, solo seis personas acudieron a la Empresa Municipal de la Vivienda (Emvisa) para solicitar un piso de emergencia. Uno de los destinados a quien no tiene recursos para pagar una hipoteca, un alquiler o, directamente, ya vive en la calle.

Diez años después, el sunami del pinchazo de la burbuja inmobiliaria y la quiebra del mercado laboral deja como resultado una demanda multiplicada por quince. Emvisa cerró 2017 con 90 peticiones sobre la mesa, cinco de ellas, además, con la etiqueta de 'urgencia'.

Una demanda que comenzó a dispararse en 2015, al pasar las solicitudes de personas sin recursos de nueve a ochenta y tres en solo un año. Crecimiento que no tiene visos de frenar. Hasta el 22 de mayo pasado, la cifra de solicitudes era ya de 85. Lo que se ha frenado es la respuesta. Hace diez años, de las seis familias que solicitaron una vivienda, cuatro la consiguieron. De las 85 que lo han hecho hasta mayo, solo 35 han logrado que se vea su petición. Y la mitad ya ha recibido un no por respuesta.

Así figura en la radiografía del ente que gestiona el parque inmobiliario público a la que ha tenido acceso EL COMERCIO. Un repaso que evidencia que las promociones sociales han pasado a la historia -la última fue en 2014, con 50 viviendas para las que se presentaron 1.903 solicitudes-, que la cifra de viviendas propiedad de Emvisa permanece inalterable -179 desde 2008-, así como la plantilla -19 personas-, pero no la cifra de solicitantes de viviendas de emergencia, que se multiplicó por quince -6 en 2008 a 90 en 2017- y la de beneficiarios de ayudas, que aumentó casi un 50%: de los 2.753 de 208 se paso a 4.085 en 2016.

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«No tenemos respuesta»

Un repasoque desvela que el alquiler es la única fórmula financiada por Emvisa en los últimos años. De los 2.753 beneficiarios en 2008 de alguna prestación municipal, 329 lo eran de ayudas a la hipoteca. Desde 2010, no se concedió ninguna. De los 4.085 beneficiarios de prestaciones económicas tramitadas por Emvisa en 2016, la mayoría, 3.384 la utilizaron para pagar un alquiler.

«Pero hay muchas personas que no llegan, ni con ayuda, a pagar un alquiler», alerta Héctor Colunga, director de Mar de Niebla. La entidad pertenece a la Red de Inclusión Activa, organismo puesto en marcha en 2010 por la Fundación Municipal de Servicios Sociales para luchar contra la pobreza y que también integran Albergue Covadonga, Proyecto Hombre, Siloé, Cáritas y, desde 2014, el Banco de Alimentos, Cruz Roja, Albéniz, ACCEM y Voluntariado Vicenciano. Además, Colunga aglutina su cargo como portavoz de la Red Asturiana contra la Pobreza (EAPN en sus siglas en inglés), que aglutina a todas las entidades sociales de la región.

Muchas de ellas han ido pasando por la Comisión de Análisis de la Pobreza creada en la Junta a instancias de Izquierda Unida. Plantearon en sede parlamentaria la necesidad de garantizar «el derecho a la vivienda», igual que se ha hecho con el salario social o con la renta municipal. Colunga fue más allá y trasladó la petición de que Emvisa «cree una bolsa de alquileres asequibles para las personas sin recursos».

Porque está claro, asegura, que la respuesta actual «no llega» a la población. «Muchas personas sin recursos ni siquiera acuden a Emvisa, viven en la calle, directamente, o compartiendo chupanos», apunta.

Una petición que, aunque aún no ha sido trasladada de forma oficial, «no la hemos debatido en la Red, aunque todos estamos de acuerdo en que la situación es seria», señaló Colunga, sí ha logrado ya el respaldo de los grupos municipales en el Ayuntamiento de Gijón.

«Lo que está claro es que no tenemos respuesta. Pese a disponer de una Empresa Municipal de Vivienda, hemos visto como, en situaciones de emergencia, como en incendios, la primera opción que tenemos es meter a la gente en hoteles, porque no hay viviendas preparadas para las necesidades de la población», criticó el portavoz socialista Monchu García. «No es normal que no tengamos viviendas ni que la respuesta tenga que llegar desde las entidades sociales», dijo.

«Es muy interesante lo que plantean», señaló desde IU Ana Castaño. «La Fundación Municipal de Servicios Sociales debería disponer de datos lo mas precisos posible sobre la personas que viven en la calle», asegura, para desarrollar la propuesta de Mar de Niebla. Aunque, la concejala duda «que vaya a salir adelante, viendo los recortes de Foro: ya sabemos que no cumplirán el compromiso con Housing First», en relación al programa para personas que llevan años en la calle.

«Nosotros abogamos por incrementar los recursos de la Red para ofrecer una solución a cada una de las personas que viven en la calle, atendiendo a sus circunstancias y características particulares», señaló el portavoz de Ciudadanos, José Carlos Fernández Sarasola.

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