Podemos fija la renta social como «un factor determinante» para negociar los presupuestos

Las concejalas de Podemos Yolanda Huergo y Alba González, durante la reunión con la directiva de la Unión de Comerciantes. / E. C.
Las concejalas de Podemos Yolanda Huergo y Alba González, durante la reunión con la directiva de la Unión de Comerciantes. / E. C.

El equipo de gobierno responde que «a priori no es el modelo que proponemos, pero hay margen para hablar»

IVÁN VILLARGIJÓN.

En vísperas del inicio de la negociación de los presupuestos de 2020 -la Concejalía de Hacienda está recopilando las peticiones de los diferentes servicios municipales para elaborar un primer borrador-, Podemos recuperó ayer como elemento clave para dar su apoyo a las cuentas la continuidad del programa de renta social municipal. «Será uno de los factores determinantes a la hora de negociar con el gobierno socialista», señaló la formación morada tras mantener una reunión con la Unión de Comerciantes «para saber cómo han vivido los comercios esta experiencia desde su implantación en 2017 y conocer de primera mano los datos sobre ventas y sobre el impacto que ha tenido el programa en el sector». Según su portavoz municipal, Yolanda Huergo, «los datos que demuestran su éxito son muchos y muy buenos. Un 13% de los comerciantes dicen que evitó su cierre y un 25% que impidió que su volumen de ventas disminuyera notablemente».

Con este balance sobre la mesa, Huergo invitó al equipo de gobierno a «hablar del tema sin vetos previos» y aseguró estar dispuesta «a debatir sobre programa para mejorarlo, porque somos conscientes de que Foro desvirtuó una propuesta que ahora podemos retomar e impulsar con criterios progresistas». Al margen de su impacto sobre el comercio, incidió en «lo positivo que es trabajar en favor de los derechos de quienes más lo necesitan» y recordó que el perfil de perceptores de esta ayuda «nos lleva hacia mujeres con hijos a su cargo, muchas veces solas y con empleos preciario, cuya condición les hace considerar superfluo lo que es de justicia considerar básico para la dignidad personal».

La portavoz de Podemos-Equo remarcó que «los peores efectos de la crisis no han dejado de sentirse en los hogares más humildes. Y si queremos exigir un ajuste fiscal por la vía de subir algunos impuestos, tenemos que mantener los amarres que ayudan a salvar la brecha social, como la renta». En el anterior mandato la puesta en marcha de este programa ya fue la principal condición de Xixón Sí Puede para abstenerse de cara a la aprobación de los presupuestos de 2017, los últimos que se han logrado aprobar en el Ayuntamiento, que desde entonces enlazó dos prórrogas.

La portavoz del equipo de gobierno y concejala de Hacienda, Marina Pineda, respondió tras este anuncio de Podemos-Equo que «todavía estamos en fase de ordenanzas fiscales», por lo que no toca debatir aún sobre qué partidas deben ir o no en el próximo presupuesto. Aseguró en cualquier caso que «aunque a priori la renta social tal y como está planteada no es el modelo que nosotros proponemos, hay margen para sentarse a hablar».

Ordenanza de derechos

Recordó que la Concejalía de Bienestar Social trabaja en «una revisión y actualización de todas las políticas sociales», que podría derivar en una ordenanza sobre derechos sociales en la que, entre otras cuestiones, se unifiquen criterios de concesión entre las múltiples ayudas existentes en el ámbito municipal. Su aprobación requeriría los oportunos acuerdos para sumar la mayoría necesaria en el Pleno. «Queremos hablar de políticas sociales en general, no de un elemento particular. Y ahí hay mucho margen para trabajar», defendió.

En lo que respecta a la negociación de las ordenanzas fiscales, tras la reunión mantenida el martes con Podemos consideró que «hay muchos elementos comunes» entre ambas formaciones, por lo que ve «muy posible llegar a un acuerdo y que hagan un esfuerzo por llegar a él». Se refirió en concreto a la propuesta de un tipo del IBI diferenciado para los bienes de uso económico con mayor valor catastral como «una medida que tiene que facilitar un acuerdo con la izquierda, que es donde primero tenemos que buscar los apoyos». Su ronda de encuentros continuará hoy con Ciudadanos.

Por otra parte, en una entrevista en Ser Gijón, Pineda aseguró que se están estudiando fórmulas para lograr la implantación de la jornada laboral de 35 horas para todo el personal municipal «sin que tenga un coste importante». Entre otras opciones, contempla la reorganización de puestos y «ajustar los horarios de atención en algunos servicios».