La Policía señala que la muerte del hombre ahogado en Poniente «fue accidental»

Los servicios de emergencia asisten al hombre en la medianoche de ayer, tras ser rescatado del agua. / DAMIÁN ARIENZA
Los servicios de emergencia asisten al hombre en la medianoche de ayer, tras ser rescatado del agua. / DAMIÁN ARIENZA

J. P. C., de 58 años y natural de Siero, era usuario de los centros asistenciales de la ciudad y desde hace un año vivía en la calle

OLAYA SUÁREZ / ANA RANERAGIJÓN.

«Iba caminando por detrás de la valla de la dársena, haciendo eses y con la mirada perdida, cuando nos quisimos dar cuenta se precipitó al agua y automáticamente se quedó boca abajo sin moverse». Los testigos que la noche del lunes presenciaron el fatal desenlace de J. P. C., de 58 años, fallecido en el espigón del Acuario, coinciden al afirmar que «el hombre caminaba errático, de forma anómala y deambulando por la zona» antes de caer al agua justo cuando a escasa distancia se celebraba el concierto de Lola Índigo, dentro del programa de festejos de la Semana Grande.

La Policía Local señalaba ayer que «se había precipitado al agua, presuntamente, de forma accidental». Es la principal hipótesis que se maneja en la investigación abierta para esclarecer las causas que rodearon al suceso que tiñó de luto la jornada festiva y provocó una gran consternación entre las cientos de personas que asistían al espectáculo lúdico, la mayoría jóvenes que no llegaban a la mayoría de edad. «Nos quedamos muy impresionados, vimos cómo lo sacaban del agua los policías y nos daban ganas hasta de llorar», acertaban a decir dos adolescentes.

J. P. C., nacido en Siero, era un habitual de los centros asistenciales de la ciudad de Gijón. Había vivido aproximadamente seis meses en una residencia en Somió, pero la abandonó voluntariamente hace un año. Desde entonces, vivía en la calle y a diario se reunía con otros transeúntes en las inmediaciones del parque de Teodoro Cuesta, en el barrio de Laviada. Precisamente allí lo vieron pocas horas antes del fatídico episodios unas personas que lo conocían y que lo habían asistido en una institución de caridad. En los últimos meses «había experimentado un deterioro bastante importante», aseguran.

El grave suceso tuvo lugar poco antes de la medianoche. Los testigos alertaron por teléfono a los servicios de emergencia y en pocos minutos se personaron en el lugar varias dotaciones de Policía Local y Nacional que participaban en el dispositivo de seguridad del concierto. Los agentes descendieron hasta la superficie del agua utilizando una pequeña escalera del espigón y con la ayuda de una cuerda consiguieron sacar al hombre del agua y colocarlo en un saliente hasta la llegada de los sanitarios.

Durante más de media hora los técnicos del Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU) le practicaron las labores de reanimación en el interior de una UVI móvil. Pese a los intentos por sacarlo adelante, solo pudieron confirmar su fallecimiento. El cadáver fue trasladado al Instituto de Medicina Legal con el objeto de practicarle la autopsia. El juzgado que se encontraba de guardia ha abierto diligencias, si bien todo apunta a que se trata de una muerte accidental, sin indicios de criminalidad.

Más información