«El Pueblo de Asturias nació a la carrera»

Tres generaciones de la familia Adaro posan con la bandera de Gijón junto a la placa descubierta ayer, en la Casa de los González de la Vega, en recuerdo a Luis Adaro Ruiz-Falcó, promotor de la idea de fundar el Pueblo de Asturias. / FOTOS: TAREK HALABI
Tres generaciones de la familia Adaro posan con la bandera de Gijón junto a la placa descubierta ayer, en la Casa de los González de la Vega, en recuerdo a Luis Adaro Ruiz-Falcó, promotor de la idea de fundar el Pueblo de Asturias. / FOTOS: TAREK HALABI

La familia de Luis Adaro Ruiz-Falcó descubre una placa que reconoce su papel como promotor de la idea | El museo etnográfico celebra «medio siglo de defensa de las raíces de Asturias» con presencia de toda la Corporación gijonesa

MARCOS MORO GIJÓN.

El 20 de agosto de 1967 el por entonces presidente de la Cámara de Comercio de Gijón, Luis Adaro Ruiz-Falcó, expresó en el acto de clausura de la XI Feria General de Muestras de Asturias lo siguiente: «Siempre creí que era necesario recoger en un lugar todos los elementos (casas, palacios, casonas, hórreos, paneras, carros, útiles de labranza, enseres de casa, trajes regionales, etc.) que constituyen la riqueza etnológica y la tradición de la región asturiana y que están en trance de desaparecer».

Ese fue el germen de la idea del Pueblo de Asturias y las obras comenzaron en el mes de marzo de 1968. El museo se inauguró el 4 de agosto de aquel año ocupando una superficie de 10.000 metros cuadrados (antiguos vertederos) en la que había cuatro hórreos y dos paneras, una cabaña cubierta de paja de Cangas del Narcea, una bolera y un helipuerto, así como sembrados de maíz y patatas, y numerosa varas de hierba.

El Ayuntamiento de Gijón y la Cámara de Comercio reivindicaron ayer la génesis del proyecto museístico, en el acto central del 50 aniversario del museo, con el descubrimiento de una placa conmemorativa en la Casa de los González de la Vega, pegada a las tres existentes que honran respectivamente la memoria de Alberto Fernández Velasco, Luis Argüelles y José Avelino Moro y José Blanco Alonso.

Fernando Adaro de Jove, uno de los cuatro hijos del prohombre gijonés, recordó ante la placa y ante más de un centenar de personas que su padre encontró un colaborador fundamental en el por entonces alcalde Ignacio Bertrand. «Vivimos la creación del Pueblo de Asturias en casa a la carrera, porque él quería que al año siguiente de proponer la idea tenía que estar abierta una parte», rememoró. «Los árboles se trajeron de la avenida de Pablo Iglesias (entonces de Simancas) y los hórreos y paneras del valle de Uninsa», apostilló.

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Explicó asimismo que la Cámara de Comercio coordinó con su «preparado» equipo los trabajos técnicos y administrativos mientras que el Ayuntamiento puso los terrenos, sufragó los gastos de traslados de construcciones y nombró a Luis Argüelles como director técnico. Este último, junto a José Avelino Moro, periodista de EL COMERCIO, se dedicó a recorrer Asturias recolectando los objetos del primitivo museo. La totalidad de los carros y piezas expuestas fueron donadas por particulares.

Tres generaciones de Adaro se reunieron ayer en el recinto museístico para celebrar la redonda efeméride, que finalmente contó con presencia de representantes de los seis grupos de la Corporación local. No hubo ni una sola mención al nido de velutinas.

Acudieron al acto conmemorativo los cuatro hijos del promotor de la idea del Pueblo de Asturias, además de artífice de la Feria de Muestras: Luis, Fernando, María Covadonga y Gonzalo. Junto a ellos estuvieron toda su prole: María, Luis, Ignacio, Covadonga, Paloma, Miguel y Carlos. La generación más joven de esta ilustre saga familiar gijonesa estuvo presente a través de Covadonga, Miguel, Luis, Ignacio, Matías, Jorge, Rocío, Ignacio y Alfonso.

Los hijos del recordado empresario gijonés además quisieron dejar patente que este último homenaje, bajo el mandato de Carmen Moriyón, se suma a los que le tributaron Vicente Álvarez Areces y Paz Fernández Felgueroso. En concreto, a la inauguración de la calle con su nombre en las inmediaciones de El Molinón en 1998 y el nombramiento como Hijo Predilecto de Gijón en 2004 y la decisión de rebautizar con su nombre el recinto ferial en 2007.

Decadencia y reinvención

Durante el acto institucional del aniversario, que se celebró previamente en el Tendayu, la alcaldesa, Carmen Moriyón, se refirió a los avatares que vivió el Pueblo de Asturias tras el momento fundacional y que lo llevaron a experimentar «una significativa decadencia a partir de 1975, cuando quedó relegado, casi exclusivamente, a espacio para determinados actos festivos y poco más».

La regidora destacó que hubo que esperar a los años 90 para que se tomara conciencia de su estado y se decidiera, partiendo prácticamente de cero, reiniciar un nuevo proyecto museológico y museográfico. Comenzó entonces, según Moriyón, «un esfuerzo de inversión que ha permitido al Museo del Pueblo de Asturias ir creciendo constantemente tanto en espacios como en las colecciones que ha ido atesorando».

«La riqueza de sus fondos y colecciones proporcionan una radiografía completa y única para conocer todos los ámbitos de la vida cotidiana de Asturias a lo largo de los siglos XIX y XX», remarcó la alcaldesa, que alabó «su importante y cuidada labor de difusión y educación», así como su «inteligente política de adquisiciones» hasta situarse en 2001 a la cabeza de la red de museos etnográficos de Asturias.

El presidente de la Cámara de Comercio, Félix Baragaño, pidió al Ayuntamiento que «siga mejorando y dotando de fondos» este museo para que los cientos de visitantes que recibe cada año «conozcan un pasado que es la base nuestro presente». Baragaño también remarcó que «el Pueblo de Asturias lleva 50 años de defensa de nuestras raíces».

Por su parte, el viceconsejero de Cultura del Principado, Vicente Domínguez, defendió que «sin museos como el del Pueblo de Asturias volveríamos a la caverna de Platón». También afirmó que «la identidad de un pueblo no es algo que esté en los genes, sino que es siempre un resultado de una construcción a lo largo de los siglos».

El Ateneo Jovellanos y la Fundación Foro Jovellanos también respaldaron con su presencia el aniversario, que además fue el primer acto público de Álvaro Muñiz, director del recinto ferial Luis Adaro, desde que se hiciera público hace una semana su salto a la política en las filas de Foro acompañando a Carmen Moriyón.

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