La India celebra la última jornada de sus maratonianas elecciones

Votación en un colegio electoral de Varanasi. /
Votación en un colegio electoral de Varanasi.

Unos 814 millones de electores están llamados a votar de manera sucesiva en unos comicios que comenzaron el 7 de abril y se prolongan cinco semanas en diez fases

EFENUEVA DELHI

Las maratonianas elecciones generales indias llegan hoy a su fin con una jornada de votación decisiva en la sagrada ciudad hindú de Varanasi, donde el nacionalista hindú Narendra Modi se enfrenta al activista anticorrupción Arvind Kejriwal.

En esta última jornada electoral están en juego 41 escaños en los estados de Uttar Pradesh, Bihar y Bengala Occidental, con unos 6,6 millones de votantes llamados a las urnas, de acuerdo con la Comisión Electoral de la India.

Unos 814 millones de electores están llamados a votar de manera sucesiva en unas elecciones que comenzaron el pasado 7 de abril y se prolongan cinco semanas en diez fases, mientras que los resultados se conocerán el 16 de ese mes.

La más sagrada de las ciudades hindúes

Modi, candidato del opositor Bharatiya Janata Party (BJP) y favorito para gobernar la mayor democracia del mundo, busca una simbólica victoria en la más sagrada de las ciudades hindúes, Varanasi, por donde pasa el río Ganges. "El comienzo del viaje del desarrollo comenzará de los 'ghats' (plataformas que dan al río) de Varanasi", ha repetido el político de 63 años en los últimos días, en una campaña en la que ha resaltado el crecimiento económico por encima del mensaje hindú.

En esta ciudad milenaria, donde los hindúes creen que si se muere aquí se rompe el círculo de reencarnaciones y se alcanza la liberación, uno de cada seis votantes es musulmán, una circunstancia que juega en contra de Modi, quien también se presenta en otro distrito de Gujarat.

El gobernante de Gujarat, uno de los estados más prósperos del país, ha sido señalado por la matanza en 2002 de casi un millar de musulmanes, aunque fue absuelto por diversas investigaciones judiciales. A pesar de ello, el político despierta temor entre las minorías religiosas del país asiático.

Kejriwal, al frente del Partido del Hombre Común (AAP), se enfrenta a Modi por el escaño de Varanasi, una estrategia le dio resultado en las elecciones municipales de Nueva Delhi en diciembre, cuando derrotó en su distrito a Sheila Dikshit, quien gobernó la capital durante 15 años con el Partido del Congreso. El activista anticorrupción gobernó Delhi durante 49 días, tras el inesperado éxito de su debut electoral.

Ajay Rai es el candidato en Varanasi por parte del gobernante Partido del Congreso, formación que llega muy desgastada a las generales tras una década en el poder acosado por casos de corrupción, la ralentización de la economía y la alta inflación.

Además, Rahul Gandhi, el delfín de la dinastía Nehru-Gandhi que ha gobernado la India en la mayor parte desde que obtuvo la independencia del imperio británico en 1947, no convence según las encuestas a los votantes, quienes perciben a este político como inexperto, distante y sin carisma.