El barco iraní que fue retenido por Gibraltar logra vender su petróleo

El 'Adrian Darya' en las aguas de Gibraltar. /Reuters
El 'Adrian Darya' en las aguas de Gibraltar. / Reuters

El Ministerio de Exteriores anuncia el final del periplo del 'Adrian Darya' y dice esperar que «pronto» sea liberado el británico 'Stena Impero'

MIKEL AYESTARANJerusalén (Israel)

«El petrolero ha llegado a su destino. El petróleo ha sido vendido». De esta forma tan escueta dio por zanjado Abbas Musavi, portavoz del Ministerio de Exteriores, la crisis abierta el 4 de julio con la captura del buque iraní 'Grace 1' en Gibraltar. Teherán no dio detalles sobre el comprador, pero las últimas fotografías de satélite, de hace solo una semana, situaban al petrolero a dos millas náuticas del puerto sirio de Tartús. El buque transportaba el equivalente a 2,1 millones de barriles de crudo y fue liberado por las autoridades gibraltareñas tras obtener garantías de Irán de que no acabaría en Siria, ya que este país está bajo el bloqueo impuesto por la Unión Europea desde el inicio de la guerra. Sin embargo, todo apunta a que el 'Grace 1', rebautizado tras su liberación como 'Adrian Darya', acabó finalmente en Siria, país aliado de Irán.

El anuncio de la venta de petróleo se produjo de manera simultánea al de la próxima puesta en libertad del 'Stena Impero', petrolero británico apresado por los iraníes en el Golfo, el 19 de julio, bajo la acusación de «no respeto» del código marítimo internacional. «Espero que los procedimientos se completen pronto y que este petrolero sea liberado», apuntó Musavi en referencia a una captura que fue interpretada como una venganza iraní por el caso de Gibraltar.

 Visita del OIEA

La crisis de los petroleros es una consecuencia más de la inestabilidad creciente en la región tras la decisión de Donald Trump de romper el acuerdo nuclear firmado por Barack Obama en 2015 y volver a imponer sanciones a la República Islámica. Los iraníes han respondido a Washington con el distanciamiento progresivo de lo recogido en el pacto y este fin de semana han puesto en marcha cuarenta nuevas centrifugadoras de última generación para aumentar el ritmo de enriquecimiento de uranio.

El director general interino del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Cornel Feruta, viajó a Teherán en mitad de este complicado contexto y declaró que «el organismo va a seguir con su enfoque independiente, objetivo e imparcial». El último informe del OIEA corrobora que Irán mantiene «los compromisos de transparencia» y sus expertos siguen realizando de forma regular las inspecciones que estiman oportunas, incluso sin aviso previo.

En la rueda de prensa conjunta con Feruta, el jefe de la Agencia de Energía Atómica de Irán (AEAI), Ali Akbar Salehí, declaró ayer que «la Unión Europa, que iba a llenar el vacío de EE UU, lamentablemente no ha logrado cumplir con lo que se había comprometido».