El Corte Inglés deja Modoo y crece la «incertidumbre» sobre el futuro del centro comercial

Centro Comercial Modoo, conocido como Calatrava. / PABLO LORENZANA
Centro Comercial Modoo, conocido como Calatrava. / PABLO LORENZANA

Consumó ayer el cierre de sus espacios de moda y del supermercado, con lo que la galería pierde de golpe 10.000 metros cuadrados de tiendas

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

Era un cierre anunciado y ayer se ejecutó. El Corte Inglés del bajó de manera definitiva las persianas de sus cinco espacios: moda hombre y mujer, accesorios, viajes, supermercado y Sephora. De golpe, el centro comercial Moodo, ya en horas bajas, perdió 10.000 metros cuadrados de actividad de los 40.000 disponibles en la superficie comercial, coloquialmente conocido como el Calatrava. Los grandes almacenes poseen un 20% del Modoo. El otro 80% está en manos del fondo británico Benson Elliot, el cual lo adquirió el pasado diciembre en una hermética operación.

Este secretismo y el cierre de El Corte Inglés han sumido en la «incertidumbre» al resto de locales comerciales que sobreviven como pueden, en una superficie que, «o hacen algo para revivirla, o morirá». Así resume Mari Luz González, dependienta de una tienda de bolsos ubicada cerca de uno de los espacios que ayer cerró El Corte Inglés, la situación de los pocos locales que quedan abiertos en el Calatrava. Teme que este cierre sea la estocada final. «El cierre del supermercado es lo que más nos afecta porque los clientes dejarán de pasar por aquí, eran sobre todo gente del barrio».

Sobre el futuro del centro comercial asegura que «hay un mutismo total», para añadir a renglón seguido que «el vuelco que quieran darle, se lo tienen que dar ya porque sino el futuro es una incertidumbre. Hay que hacer algo para revivir o morir».

Los planes para el porvenir del centro, cuyo día a día sigue estando a cargo de JLL pero que gestiona ya, en nombre de los nuevos dueños, Estabona Management, es opaco. Ha trascendido que se va a «hacer una adaptación a un centro de ocio», pero no el cómo, ni el qué, ni el cuándo de las reformas, tampoco su coste o quién las financiaría. Ante esta incertidumbre ya haya quien se ha pronunciado sobre qué se puede hacer mientras se concretan los proyectos. El primero en lanzar el guante fue la Cámara de Comercio que ha propuesto un uso provisional como recinto ferial para parte de los espacios.

Los usuarios del centro comercial, muy escasos en el día de ayer, también tienen algo que decir. «Cada vez que vengo aquí me dan ganas de llorar. Este centro ha sido un despilfarro», aludió Luis González sobre el centro comercial Modoo. «Ha sido una estafa para los ovetenses y están invitando a mudarse a todos los locales para acabar haciendo negocio con ello».

La opinión de Cristina Díaz también va por esos derroteros. «Poco a poco irán cerrando todos los locales porque el Corte Inglés era lo que mantenía un poco vivo todo esto». Sobre el futuro del centro comercial asegura que «es muy negro porque en el momento que se va el que mueve el cotarro, el resto irá desapareciendo detrás».

Con el cierre del Corte Inglés la superficie comercial se quedará solamente con 3.000 metros cuadrados de tiendas abiertas (el 7,5% del total). Con el salvavidas de Primark como único buque insignia.

 

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