La fábrica de La Vega albergará uno de los intercambiadores del Plan de Movilidad

Entrada principal al castillete de la fábrica de armas de La Vega vista desde la calle Adelantado de La Florida. / MARIO ROJAS
Entrada principal al castillete de la fábrica de armas de La Vega vista desde la calle Adelantado de La Florida. / MARIO ROJAS

La Escandalera, la Estación del Norte, Llamaquique, el HUCA y los campus de El Milán y El Cristo, también serán centros intermodales

JUAN CARLOS ABAD OVIEDO.

Todavía pertenece al Ministerio de Defensa y pese a que hay muchos ojos puestos en lo que ocurra con la titularidad y los usos de la antigua fábrica de armas de La Vega -biosanitarios, feria de muestras, culturales, folclóricos...,- el Ayuntamiento, en papel, ahora mismo solo tiene uno sobre la mesa. El Plan de Movilidad Urbana Sostenible pretende instalar media docena de centros intermodales de intercambio de pasajeros en la ciudad. Uno de ellos en la antigua factoría.

Según los redactores de la propuesta, «la fábrica de armas, como lugar histórico y emblemático de Oviedo, sería un buen lugar como gran centro de intercambio de la ciudad donde se tuviese la opción de dejar la bicicleta, acceder al transporte urbano e interurbano, así como al taxi».

Uno de los retos principales del Plan de Movilidad es conseguir que los desplazamientos de mayor distancia dentro del centro urbano se realicen en transporte colectivo, reduciendo la elevada tasa de viajes actuales realizados en vehículo privado. Para ello, establece diversos centros según la escala de captación de viajeros «con el objeto de incentivar el intercambio modal entre el vehículo privado motorizado hacia modos sostenibles como son el transporte público, la bicicleta o desplazamientos a pie».

Por orden de importancia, según el documento, La Escandalera ocupa un lugar central. Las actuaciones del plan, en este punto, estarán supeditadas a la resolución y posterior proyecto del concurso de ideas para la reordenación del Campo de San Francisco y el paseo de los Álamos. En la actualidad «se considera un punto de paso, funcionando como elemento de articulación entre las zonas que lo rodean. Se encuentra invadido por el automóvil, con tiempos semafóricos que perjudican al peatón». Para los redactores, en un futuro, «supondrá uno de los centros principales de movilidad debido a su localización privilegiada, constituyendo un gran espacio verde central de la ciudad, para disfrute diario y universal». De esta manera se localizan paradas de autobús urbano en gran partes de las líneas proyectadas para que desde la plaza, el resto del trayecto se realice a pie, en bicicleta «o continuando en otra línea de TUA».

Para articular la red de ferrocarril y los viajes metropolitanos desde La Escandalera, el siguiente gran intercambiador es el eje que forman las estaciones de tren y autobuses. El concejal de Urbanismo, Ignacio Fernández del Páramo ya habló de la Estación del Norte como el primer gran intercambiador con «vocación metropolitana». En ese sentido, en Llamaquique se pretende potenciar el cambio de modo de transporte empleando el actual apeadero.

El Cristo y El Milán son «focos de atracción y generación de viajes con motivo académico, aseguran viajes diarios y repetidos, tanto a nivel autonómico como de ciudad, junto a un perfil de usuario muy ligado a la sostenibilidad y el transporte público». Jóvenes, se entiende. Por lo tanto, los redactores del nuevo documento creen que «se debe garantizar un servicio público de transporte colectivo fiable y rápido, junto al fomento de conexiones ciclistas.

Los problemas del HUCA

El centro sanitario funciona como uno de los principales polos de atracción de viajes tanto a escala comarcal como autonómica y «su correcta unión con los modos de transporte colectivos» es «necesario y obligatorio». La accesibilidad peatonal con el entorno inmediato del nuevo hospital está marcada por elevadas pendientes y cambios de cota que exigen conexiones que faciliten el recorrido, tanto desde los actuales estacionamientos como desde paradas de transporte público próximas. Ahí, el plan encuentra como solución la instalación de escaleras mecánicas o «el propio tratamiento del terreno» que circuncida La Cadellada.

Entrando en honduras, el plan es tajante con la movilidad en torno a, quizás, la mayor dotación que cuenta en la actualidad la nonata área central metropolitana. «Desde el punto de vista del acceso en vehículo privado motorizado, es necesaria una reordenación de las vías del entorno, congestionadas por estacionamientos de visitantes, regulando el aparcamiento tanto para residentes como para visitantes».

Esta cuestión y no otra fue el caballo de batalla entre Ayuntamiento y Principado para alterar el diseño del proyecto del Bulevar de Santullano con una gran rotonda elevada que pretende mantener los actuales flujos de tráfico al hospital. Sin embargo, el Plan de Movilidad habla de reducir el acceso en coche y la «necesaria la integración 'total' del transporte público urbano e interurbano y ciclista, en relación con los accesos principales del hospital».

Asimismo, los futuros itinerarios de las líneas de TUA -«con un escenario de implantación a largo plazo»- proponen un trazado por la avenida Roma con el fin de agilizar el servicio. En anteriores entregas de lo que se va conociendo del documento, que tras su aprobación en junta de gobierno tendrá que ser enmendado por los usuarios, se añade, además, una línea de autobús que realice trayectos continuos entre la parada del cercanías en La Corredoria y cuyo tiempo de llegada a destino se estima en cinco minutos para potenciar los viajes desde diversos orígenes -Uría, Llamaquique- en transporte público hacia el Hospital.

El Tartiere en día de partido

El estadio de fútbol Carlos Tartiere y el Palacio de Deportes son los dos centros deportivos de la ciudad y el plan no se olvida de ellos cuando, en día de partido o de conciertos «deban tener la capacidad de atraer de manera viable y sostenible todos los viajes originados en momentos puntuales de gran afluencia». Para ello se deberá garantizar la accesibilidad en transporte público, a pie -pasarelas, cruces semafóricos, anchos de acera suficiente en previsión de aglomeraciones- y en vehículo privado con «lugares de estacionamiento habilitados en las inmediaciones a estos centros deportivos de escala supramunicipal».

Todo lo anterior se complementa con una serie de aparcamientos disuasorios alejados del centro que conecten al viajero con su punto de destino a través de una coordinada red de transporte público. El documento salta las fronteras del concejo y plantea uno en Lugones, otro en las inmediaciones del Bulevar de Santullano, otro en Fozaneldi, el actual de la plaza de Castilla y uno más en El Cristo.