Adrián Barbón, el socialista que baja a la arena

El socialista que baja a la arena
En la toma de posesión como alcalde de Laviana, en 2008. / E. C.

El candidato a la Presidencia autonómica quiere «mirar a los ojos» a los asturianos para gobernar «de tú a tú»

Paloma Lamadrid
PALOMA LAMADRIDGijón

«La proximidad y la cercanía serán los rasgos de mi mandato. No es una estrategia política;sencillamente, no sé ser de otra manera». Adrián Barbón quiso dejar claro en la primera sesión del pleno de investidura que gobernará a pie de calle. Así lo hizo durante los nueve años que ocupó la Alcaldía de Laviana, su concejo natal. Y no quiere perder ese contacto con la realidad cuando mañana sea nombrado presidente del Principado y tome posesión del cargo pocos días después. En el discurso pronunciado el jueves en la Junta General, el candidato socialista señaló que se proponía «mirar a los ojos a todos los hombres y mujeres de Asturias» para asegurarles que no rehuirá una sola dificultad.

«Quiero hacerlo de tú a tú, en cada uno de los pueblos y ciudades de nuestra tierra», recalcó. De hecho, entre los cinco compromisos inmediatos desgranados esta semana en el Parlamento asturiano figura que su primera visita institucional como presidente será al concejo con menos habitantes, Yernes y Tameza, como expresión de su compromiso con el municipalismo y el medio rural. Barbón quiere dar así protagonismo a los alcaldes socialistas, que gobiernan en 53 de los 78 municipios, en 37 de ellos con mayoría absoluta.

Esta cercanía de la que hace gala el próximo presidente asturiano es una cualidad que le aleja de las posturas adoptadas por otros líderes. Barbón, cuyas diferencias de criterio consu antecesor son notables pese a militar en el mismo partido, se presenta como continuador del legado socialista, pero al mismo tiempo como renovador del mensaje de la FSA. El rostro visible del 'sanchismo' en Asturias llega al cargo con la mano tendida a todos los grupos con representación parlamentaria para lograr acuerdos en temas cruciales para la región. Con la excepción de Vox, que cuenta con dos diputados, por «cuestionar el Estado autonómico, desdeñar la lucha por la igualdad y hacer de la intolerancia su bandera».

1. En brazos de su abuela Lala, junto a quien se crió. / Junto a Martina, una de sus sobrinas. / Barbón, en la plaza de España de Oviedo. / E. C. / P. Lorenzana

No en vano, la defensa de la diversidad y la igualdad será uno de los pilares de su Gobierno, como él mismo adelantó en las sesiones plenarias en las que no logró los apoyos necesarios para ser investido presidente. Los tendrá mañana, en la segunda vuelta, cuando la mayoría simple del hemiciclo –con los votos del PSOE e IU– le bastará para hacerse con el liderazgo. Nacido hace 40 años en Pola de Laviana, Barbón se sintió atraído por la política desde la infancia. Así las cosas, no extrañó a nadie de su entorno que se afiliase a las Juventudes Socialistas a los 17 y, un año más tarde, al PSOE.

Vinculado a las cuencas

Deja patente su vinculación a las cuencas mineras siempre que puede. Conocedor de los problemas que afrontan estos territorios tras el declive de la actividad extractiva, llegó a ser presidente de la Asociación de Comarcas Mineras de España (Acom). También son constantes las alusiones a su mentor, Pablo García, primer alcalde de la democracia en Laviana y presidente de honor de la Federación Socialista Asturiana (FSA). Asimismo, fue miembro del Comité Federal del PSOE y el 17 de septiembre de 2017 la militancia le aupó como secretario general de los socialistas asturianos.

Criado a la vera de sus abuelos maternos, Tito y Lala, el candidato fue un lector incansable desde pequeño. Siente predilección por el ensayo histórico y, en concreto, los períodos de la Transición, la Segunda República y la Guerra Civil y, fuera de las fronteras nacionales, la Europa de entreguerras, el nazismo y la Segunda Guerra Mundial. En cuanto a la música, Ismael Serrano, Antonio Orozco y Amaral se encuentran entre sus artistas favoritos, aunque también disfruta de la música clásica como telón de fondo en su despacho. El próximo presidente del Principado, además de mirar a los ojos a quienes le rodean, también alza la vista al firmamento con frecuencia, ya que la astronomía es otra de sus aficiones.