Adrián Barbón promete gobernar con «osadía» y «sin dejarse ahogar por la vieja Asturias»

Adrián Barbón estrecha la mano a Javier Fernández, presidente saliente del Principado / PIÑA

El líder de los socialistas asturianos ha sido elegido nuevo presidente con los votos favorables de PSOE e Izquierda Unida | Se ha convertido así en el noveno presidente del Principado

ANA MORIYÓN/PALOMA LAMADRID

Adrián Barbón fue elegido esta mañana noveno presidente del Principado. No será el más joven en acceder a este cargo. Tampoco el primero que previamente hubiera asumido responsabilidades como alcalde o el único que compagine esta labor institucional con la de ser secretario general de la Federación Socialista Asturiana (FSA). Será, y así lo quiso destacar en su breve intervención pública tras ser proclamado nuevo jefe del Ejecutivo asturiano, el primero nacido tras la aprobación de la Constitución española de 1978. Algo que supone para él un plus de «responsabilidad» porque implica, dijo, gobernar Asturias «afrontando un cambio de ciclo».

«Debemos reivindicar el orgullo de ser asturiano», ha afirmado el dirigente socialista, que ha insistido en que esta legislatura debe ser la del diálogo y que con ese fin va a seguir trabajando y escuchando mucho para poder estar a la altura de las circunstancias. Prometió asimismo gobernar «con un punto de osadía y sin miedo a cometer errores», pero también «sin dejarse ahogar por los vapores de la vieja Asturias» y haciendo del diálogo una constante de esta legislatura.

El exalcalde de Laviana fue proclamado nuevo presidente en la segunda votación del pleno de investidura. La primera, celebrada el pasado viernes, resultó fallida porque requería el apoyo de la mayoría absoluta de la Cámara y al líder socialista le faltó entonces un voto para conseguirla: únicamente sumó el respaldo de los 20 diputados de su grupo parlamentario y los dos de Izquierda Unida, puesto que no consiguió alcanzar un acuerdo de investidura con su socio preferente, Podemos. Hoy bastaron esos mismos 22 votos para ser proclamado presidente y, una vez superado el trámite, Barbón volvió a reiterar su mano tendida a Podemos para llegar a acuerdos de izquierdas a lo largo de la legislatura, pero también al resto de las fuerzas -de las que siempre excluye a Vox- para asumir los grandes retos de Asturias, como la defensa de la industria o la sangría demográfica.

El resto de los partidos mantuvieron esta mañana el discurso que vienen defendiendo en los últimos días. Teresa Mallada, del PP, dijo tender la mano para abordar los grandes desafíos de Asturias, pero advirtió al nuevo presidente de que su formación realizará un trabajo «serio y riguroso», para demostrar a la ciudadanía que el PP es capaz de gobernar Asturias y de hacerlo mejor. También desde Ciudadanos muestran disposición al diálogo para los grandes acuerdos, pero su portavoz, Laura Pérez Macho, fue especialmente beligerante con el PSOE y reclamó al PP que junto a su formación realice una «oposición constructiva, pero oposición».

Desde Podemos se volvió a responsabilizar esta mañana al PSOE del fallido acuerdo de investidura, que la portavoz de la formación, Lorena Gil, atribuyó a un deseo de tener «manos libres» para poder pactar a lo largo de la legislatura «de un lado a otro». En el grupo mixto, Ángela Vallina, de IU, lamentó que la falta de entendimiento por parte del PSOE y Podemos hubiera prolongado la sesión de investidura hasta hoy lunes, mientras que Adrián Pumares, de Foro, echó de menos en el discurso de Adrián Barbón «frescura» y «medidas nuevas». Ignacio Blanco, de Vox, instó al nuevo presidente a «ser valiente para solucionar el gran problema de la demografía y la crisis económica».

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