María Luisa Carcedo, ministra de Sanidad tras la dimisión de Carmen Montón

Carmen Montón y María Luisa Carcedo./
Carmen Montón y María Luisa Carcedo.

La extitular del ramo insiste en que no ha cometido «ninguna irregularidad» en el máster, pero deja el Gobierno tras conocerse que plagió parte de su trabajo final | El presidente del Gobierno dio su respaldo público a la valenciana horas antes de conocerse que había plagiado el trabajo fin de máster

PAULA DE LAS HERAS / ELCOMERCIO.ES

Pedro Sánchez estaba decidido a sostener a Carmen Montón como ministra de Sanidad de su Gobierno. Lo dejó claro a primera hora de la tarde de este martes en los pasillos del Senado, donde se paró ante los medios con el objetivo inequívoco de frenar la mínima especulación al respecto. «Está haciendo un trabajo extraordinario y lo va a seguir haciendo», dijo para desconcierto e incluso enfado de muchos de los suyos. En apenas cuatro horas la situación dio un giro drástico. La noticia de que la política valenciana plagió buena parte del trabajo de fin de máster, que ella misma había exhibido como prueba de limpieza en la obtención de su título de posgrado, colmó un vaso que hasta entonces el jefe del Ejecutivo veía medio vacío. Su lugar al frente de la cartera de Sanidad será ocupado por la asturiana María Luisa Carcedo, hasta ahora alta comisionada para la lucha contra la pobreza infantil, un cargo que asumió después de renunciar a su sillón como senadora del PSOE por Asturias.

Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Oviedo y diplomada en Medicina de Empresa por la Escuela Nacional de Medicina del Trabajo, Carcedo desarrolló actividad profesional como médica de Atención Primaria del Servicio de Salud del Principado de Asturias, en Sotrondio y en el Centro de Salud de El Natahoyo de Gijón. Además, tiene una larga trayectoria en cargos de responsabilidad de la administración de la Sanidad asturiana.

Su nombramiento no ha tardado en suscitar reacciones. Una de las primeras, la del secretario general de la FSA, Adrián Barbón, que ha subrayado que «le caracteriza una gran capacidad de trabajo y una larga militancia socialista».

El nombramiento de Carcedo se ha hecho público a última hora de este martes, poco después de la rueda de prensa de la ya exministra, en la que insistió: «Desde el primer minuto he dado explicaciones, he dado toda la información de la que dispongo y he aclarado todo aquello que dependía exclusivamente de mi responsabilidad. He sido transparente y honesta. No he cometido ninguna irregularidad. Lo he defendido y lo voy a seguir defendiendo con la conciencia muy tranquila», argumentó Montón en una rueda de prensa en la que hizo pública su dimisión.

La caída de Montón se produce apenas dos días después de que los socialistas celebraran con un acto en Oviedo sus cien días de Gobierno. Es la segunda ministra que se ve obligada a dejar el cargo como consecuencia de una información periodística que cuestiona su honorabilidad desde que Sánchez llegó a la Moncloa impulsado por su moción de censura contra Mariano Rajoy, una iniciativa que los socialistas presentaron como ejercicio de regeneración democrática. El exministro de Cultura, Màxim Huerta lo hizo tras desvelar 'El Confidencial' que había creado una sociedad para así tributar menos. Duró una semana en el cargo.

El escándalo Montón salió a la luz este lunes. Otra vez un máster. En Estudios Interdisciplinares de Género en el Instituto de Derecho público de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), el mismo en el que lograron sus polémicos posgrados el líder del PP, Pablo Casado, y la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes.

El presidente del Gobierno adujo en el Senado, horas antes de la dimisión, que Montón está haciendo un trabajo «extraordinario». «Y -añadió tajante- lo va a seguir haciendo». Las palabras del jefe del Ejecutivo en los pasillos del Senado -donde se sometió a las preguntas de la oposición en la sesión de control- llegaron después de que la propia ministra asegurara en la SER que contaba con su apoyo y calificara de «injusta» una eventual dimisión. Montón insistió en que ella no tuvo «trato de favor» alguno, que hizo el máster porque tenía interés en completar su formación dado que había sido nombrada portavoz de Igualdad (un año antes se había licenciado en Medicina al tiempo que ejercía como diputada) y que hizo todo aquello que se le exigió desde la universidad, a la que atribuyó la responsabilidad de cualquier mala práctica que afecte a su título.

La información publicada por eldiario.es -el mismo que destapó el 'caso Cifuentes', ahora en los tribunales-, señala que la ministra pagó la matrícula fuera de plazo, empezó el máster con cuatro meses de retraso, apenas asistió a clase pese a tratarse de un curso presencial y sus notas fueron manipuladas para cambiar al menos un 'no presentado', con el que, según las normas, no debería haber podido defender su trabajo de fin de máster, por un aprobado.

Con varios correos electrónicos cruzados con la universidad y su proyecto de investigación en la mano, Montón se afanó en demostrar que tuvo un interés real por las materias cursadas. Pero el TFM acabó por llevarla a la dimisión. Según informó eldiario.es había plagiado varias páginas. La situación era insostenible. Fue salir a la luz esa información y convocarse de forma inmediata la comparecencia de la ministra Montón.

Además, La Sexta ha revelado esta tarde que el Trabajo de Fin de Máster de Carmen Montón contiene textos idénticos a los de otros autores que la ministra no cita. Según la cadena de televisión, se trata de textos idénticos que aparecen en al menos 19 de las 52 páginas. Son párrafos sacados de tesis doctorales, de autoras a las que Montón no cita e incluso de la Wikipedia.

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