Llamazares ataca a Garzón por su «caza de brujas» y se acerca a Errejón, Carmena y Varoufakis

Llamazares impulsará una izquierda «seria, amable y constructiva» en España y Europa
Llamazares, ayer, a la salida de su comparecencia / DANIEL MORA

Impulsará una izquierda «seria, amable y constructiva» en España y Europa

ANDRÉS SUÁREZ OVIEDO.

«No dejo la política, no digo adiós sino hasta pronto». Emocionado pero contenido, arropado por el grupo parlamentario al completo, cuyos componentes hicieron acto de presencia por sorpresa para mostrarle su respaldo, Gaspar Llamazares puso ayer punto y final a su trayectoria como parlamentario y portavoz de Izquierda Unida en la Junta General del Principado. Lo hizo con un discurso de respaldo a la organización en Asturias, a la que garantizó su apoyo; con una crítica demoledora a la dirección federal de Alberto Garzón y su «sectarismo sin precedentes»; y con el esbozo de una hoja de ruta a futuro que no concretó aún con detalle pero que, con la plataforma Actúa como vehículo, se mueve entre el acercamiento al proyecto de Íñigo Errejón y Manuela Carmena en Madrid, con proyección nacional, y al del ex ministro griego Yanis Varoufakis en Europa.

IU flota ahora en una nube de incertidumbre y dudas tras la decisión de Llamazares de echarse a un lado. A cuatro meses de las elecciones ha perdido su principal baza electoral y no tiene aún claro cuál es la opción más solvente para tomar el relevo. En pleno conflicto con la dirección federal, que quería su cabeza a toda costa, el hasta ahora portavoz parlamentario se decantó por apartarse al entender que ir a una guerra abierta con Madrid hubiera supuesto un «coste inasumible» para la organización asturiana. Llamazares contaba con el respaldo de buena parte de la coalición para mantener ese pulso, pero las cosas acabaron torciéndose. No quiso aclarar en qué medida influyó que el coordinador regional, Ramón Argüelles, le presionara para que se desvinculara totalmente de Actúa. En la despedida, evitó el choque.

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Aunque sin concretar aún, el político asturiano dejó claro que tiene una «hoja de ruta». Un camino que pasa por «reconstruir y movilizar», tanto en España como en Europa, una izquierda «seria, amable y constructiva» que haga frente a las «equivocaciones» que las «desorientadas» fuerzas que ocupan este espectro ideológico, dijo en clara referencia a IU federal y Podemos, vienen cometiendo. Frente a la «cerrazón, el sectarismo y las cazas de brujas», apostó por un proyecto de reconstrucción de ese espacio político a partir de principios como la convivencia, el diálogo y la igualdad.

Con Izquierda Abierta, el partido del que Llamazares forma parte de IU, y la plataforma Actúa como vehículos, el hasta ahora diputado se moverá en un doble ámbito. En el plano nacional, confirmó la existencia de contactos con el nuevo proyecto que Manuela Carmena e Íñigo Errejón impulsan en Madrid, con proyección al conjunto del país si los resultados en las elecciones autonómicas y municipales de mayo son los esperados. En el de la UE, tiene pendiente una cita con el ex ministro de Finanzas griego Yanis Varoufakis, con la idea de activar «un grupo de la izquierda europea potente». En el seno de Izquierda Unida son muchos los que dan por seguro que Llamazares será el cabeza de cartel de Actúa en esos comicios comunitarios de primavera.

El de ayer fue «un día triste, un mal trago», concedió Llamazares, durísimo en su discurso contra la dirección federal de IU, «inasequible a la pluralidad y que nos convierte en traidores a los heterodoxos». Fue mucho más conciliador al referirse a la organización asturiana, de la que dijo que «es mi casa y estaré aquí hasta que me quieran». Y se fue con una reflexión optimista: «En Asturias los tiempos oscuros siempre anteceden a la primavera».

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