Podemos deja atrás su política de fichajes estrella al repescar solo a la jueza Rosell

La candidatas números 1 y 2 al Congreso por Las Palmas de Unidas Podemos, Victoria Rosell (2d) y Meri Pita (d), registraron este jueves sus listas electorales en la Junta Electoral Provincial./Efe
La candidatas números 1 y 2 al Congreso por Las Palmas de Unidas Podemos, Victoria Rosell (2d) y Meri Pita (d), registraron este jueves sus listas electorales en la Junta Electoral Provincial. / Efe

Su futuro grupo parlamentario estará integrado por los dirigentes más fieles a Iglesias y los representantes de las confluencias

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

Podemos fue la primera fuerza política de ámbito nacional en elegir por primarias sus candidatos al Congreso y Senado. Ante la posibilidad de un adelanto electoral, como así ha sido, la formación morada decidió mover ficha y elegir a sus representantes parlamentarios, todos ellos de la máxima confianza de Pablo Iglesias. No obstante, pese a las prisas, los podemistas apuraron hasta el último momento para presentar este lunes sus listas antes la Junta Electoral Central.

La demora se ha debido a dos motivos. Por un lado han estado las negociaciones con las confluencias, principalmente Izquierda Unida y Equo, para encajar en las candidaturas a miembros de cada fuerza hermana. Por el otro, existía la posibilidad adelantada por Pablo Echenique hace una semana de incorporar independientes de la Sociedad Civil. Se llegó a hablar incluso de alguna «sorpresa».

La de los fichajes estrella fue una estrategia que puso en práctica la formación izquierdista en las generales de diciembre de 2015. Una semana presentaba a la jueza Victoria Rosell, a la siguiente al general Julio Rodríguez y a la otra al también magistrado Juan Pablo Yllanes. De cara al 28-A, no obstante, la única independiente de renombre en las candidaturas moradas será Rosell, quien volverá al Congreso tras archivar el Tribunal Supremo la causa que abrió contra ella a raíz de una querella del exministro del PP José Manuel Soria.

La experiencia de pescar en caladeros ajenos del partido no es que haya sido especialmente exitosa para el partido de Iglesias. El exfiscal Carlos Jiménez Villarejo resultó elegido eurodiputado en 2014. Casi de inmediato entregó el acta, pero siguió vinculado a Podemos. No obstante, la negativa de la dirección nacional a permitir un Gobierno socialista tras las generales de 2015 llevó a Jiménez Villarejo a dejar la formación morada entre importantes críticas.

El general sin escaño

Quizá la llegada a la que más bombo se dio desde Podemos haya sido la del exjefe de Estado Mayor de la Defensa, Julio Rodríguez. El general trató sin éxito de ser diputado por las provincias de Zaragoza y Almería. Manuela Carmena tampoco quiso incluirle en su candidatura municipal en Madrid, lo que provocó la ruptura de las negociaciones entre la alcaldesa y el partido morado. Tampoco repiten en las listas electorales el juez Juan Pedro Yllanes -quien renunció a presidir el tribunal que juzgó el 'caso Nóos' cuando saltó a la política y ahora será candidato autonómico en Baleares- ni el líder de los jornaleros andaluces Diego Cañamero.

Con estas ausencias y la de todos los antiguos diputados afines al Íñigo Errejón, Iglesias se asegura un grupo parlamentario integrado por sus más fieles y los representantes del resto de confluencias. El problema está en que, a tenor de las encuestas publicadas, el grupo que salga de las elecciones del próximo 28 de abril puede ser mucho más reducido que antes. Podemos no ha revelado si ha intentado fichar a independientes de renombre. Lo que sí parece es que los de Iglesias parecen haber perdido el atractivo de antaño para incorporar personas que pudieran aportarle un plus de votos. Mientras, sus adversarios políticos, principalmente los de la derecha, se han reforzado con militares, toreros o periodistas.

La formación acentúa su guerra contra los bancos

Podemos, el único partido que se autofinancia en las citas electorales para no tener que pedir dinero a los bancos, presentó ayer una iniciativa para que el resto de fuerzas políticas sigan su ejemplo y tengan prohíbido pedir préstamos para sus campañas. La formación que lidera Pablo Iglesias también aboga porque las entidades bancarias tengan vetada la participación en medios de comunicación. Con esto, asegura Podemos, se aseguraría la neutralidad informativa.