Premio al «museo de todos los españoles»

Premio al «museo de todos los españoles»

El Prado se alza con el Princesa de Comunicación y Humanidades, «un regalo» en su bicentenarioEl director del gran icono de la cultura patria, Miguel Falomir, anuncia una jornada de puertas abiertas este sábado para festejar el galardón

A. VILLACORTA / A. ARCE / M. F. ANTUÑA / I. ESTEBAN OVIEDO / GIJÓN / BILBAO.

El premio al gran icono de la cultura española por sus dos siglos de esplendor estaba cantado y los pronósticos se cumplieron. El Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2019 coronó ayer por todo lo alto el año del bicentenario del Prado, soberbia pinacoteca patria y uno de los mejores museos del mundo, tal y como anunció, al filo del mediodía, el asturiano Víctor García de la Concha, presidente del jurado encargado de fallar el galardón.

El acta reconoce «la labor de conservación y divulgación de uno de los más ricos patrimonios artísticos del mundo» realizada por este «símbolo de nuestra herencia cultural común», así como «la dedicación y el compromiso durante los últimos 200 años de sus trabajadores, patronos, amigos y público». Una candidatura presentada por defensores como el Nobel Vargas Llosa o los Pritzker Foster y Moneo pasando por los escritores Antonio Muñoz Molina y Julio Llamazares, el fotógrafo Chema Madoz, la actriz Aitana Sánchez-Gijón y el cineasta Gonzalo Suárez.

La institución, visitada por tres millones de personas al año, fue elegida de entre un total de 29 candidaturas procedentes de 14 países por «la ejemplaridad de su contribución al desarrollo humanístico de la sociedad pasada, presente y futura». Una labor que también quiso destacar el director del museo, Miguel Falomir, quien extendió el reconocimiento: «Todos los españoles pueden sentirse legítimamente premiados».

Falomir, que recibió la noticia como «un magnífico regalo de cumpleaños», destacó que «es un premio a todas las generaciones que nos han precedido y un anticipo a las que nos sucederán». En otras palabras: «El Prado es un Museo Nacional, de todos y para todos, español, por identidad y patrimonio, y universal por su trascendencia, pero sobre todo es un museo que nos une, nos hermana y nos hace mejores». Y, al tiempo que lamentó que la buena nueva coincida hoy con «uno de los únicos tres días» que el museo cierra al año, anunció a cambio que este mismo sábado habrá una «jornada de puertas abiertas» para «celebrar» con toda la ciudadanía un reconocimiento que, además, «procede de una institución ligada a la Corona». Y es que la monarquía está en su origen, porque fue inaugurado como Real Museo de Pinturas y Esculturas el 19 de noviembre de 1819 para albergar obras de las colecciones reales y, posteriormente, ocuparía el Gabinete de Ciencias Naturales, obra de Juan de Villanueva, en lo que se conocía como Prado de los Jerónimos, por lo que popularmente se llamó Museo del Prado antes de recibir esa denominación a principios del XX.

Un complejo considerado más como un museo «de pintores» que «de pinturas», porque sus muros guardan los mayores conjuntos pictóricos de El Bosco, Tiziano, El Greco, Rubens o Velázquez y entre sus joyas están 'El jardín de las delicias', del Bosco; 'Las meninas', de Velázquez; 'El caballero de la mano en el pecho', del Greco, 'El 3 de mayo en Madrid', de Goya, además de inspirar a algunos de los creadores más relevantes de los últimos 150 años, como Fortuny, Sorolla, Monet, Renoir o Picasso. Una impresionante colección de cerca de 8.000 pinturas en la que también hay esculturas, obras sobre papel o piezas de artes decorativas.

Esta institución que atesora desde hace dos siglos entre sus muros lo mejor del arte occidental concita el «consenso no solo político, sino también ciudadano, en esta España deshilachada», según su exresponsable, Miguel Zugaza, hoy al frente del Bellas Artes de Bilbao, para quien estamos ante «una institución llena de pasado, pero también con un gran proyecto de futuro». Y la prueba es que el premio suscitó ayer las felicitaciones de Gobierno y oposición.

Ampliación pendiente

Por el Ejecutivo, fue el ministro de Cultura, José Guirao, el encargado de las loas. «Este premio es un motivo de alegría para todos los miembros del Gobierno de España y para todos los españoles. El Museo del Prado nos simboliza, es un símbolo del país, de nuestra cultura, y es sin duda el mejor museo de pintura del mundo», dijo, al tiempo que hacía extensible la enhorabuena a «todos los españoles», porque, según sus palabras, el Museo del Prado es «de todos». Y eso, mientras que, por la oposición, representantes políticos como el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, lo calificaba en Twitter de «orgullo nacional».

Pero, a juicio de Zugaza, esta capacidad de unir a los contrarios debería traducirse en la ampliación del museo por el Salón de Reinos, el último proyecto de envergadura en El Prado, hoy al ralentí por falta de fondos y pendiente de la aprobación de unos Presupuestos Generales. Un proyecto diseñado por Norman Foster y Carlos Rubio, que espera que «a lo largo de este año» puedan empezar. «Los premios deben servir para algo más que para el puro reconocimiento», abundó Zugaza, que coincide con su homólogo asturiano, Alfonso Palacio, en que estamos ante «una institución imprescindible», además de que «siempre ha sido el referente y hermano mayor de otros museos, como los regionales de bellas artes, a los que siempre ha mirado».

«De hecho, fruto de nuestras buenas relaciones, el Museo de Bellas Artes de Asturias tiene más de cuarenta depósitos del Prado en sus colecciones», detalló Palacio, porque el Prado expone menos de 2.000 obras en el edificio Villanueva y más de 3.200 que se distribuyen entre 255 instituciones culturales de toda España. Es el llamado Prado disperso.

Tampoco Plácido Arango, quien fuera presidente de su Patronato y que aún hoy sigue siendo patrono de honor, podía disimular su alegría. «Es una magnífica noticia», afirmó quien ha donado 25 obras de su colección privada a la pinacoteca madrileña y otras 33 al Bellas Artes de Asturias, además de jugar un papel clave en la restauración de 'Las meninas' y comprar para el museo una primera edición de 'Los Caprichos' de Goya. «Es un premio muy merecido y la categoría de comunicación me parece ideal. El Prado es comunicación y es humanidad. Está permanente mandando mensajes», anotó el mecenas astur-mexicano.

Un diagnóstico que comparte con el asturiano Javier Barón, jefe del Área de Conservación de Pintura del Siglo XIX del Prado, que ayer ofreció en Oviedo dos conferencias: «El Prado no solo es artes, sino también comunicación. Es una especie de fundamento de la cultura de España, la roca de España, que decía Gaya. El valor que tiene y ha tenido como embajador de nuestra cultura dentro y fuera de España ha sido y es inmenso».

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