'La dama de las profundidades', Sylvia Earle, Premio Princesa de la Concordia

'La dama de las profundidades', Sylvia Earle, Premio Princesa de la Concordia

'La nueva Cousteau' ha dedicado su vida a la exploración y conservación de los océanos | Javier Fernández: «La defensa de los océanos tiene una relevancia evidente. Es un galardón muy merecido»

Azahara Villacorta
AZAHARA VILLACORTAGijón

Con los vertidos cercando la gijonesa playa de San Lorenzo y el debate sobre las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera en pleno auge, el jurado del Premio Princesa de Asturias de la Concordia acordó esta mañana conceder el galardón a la oceanógrafa estadounidense Sylvia A. Earle (Nueva Jersey, 1935), quien realizó su primera inmersión submarina con diecisiete años y que, a sus 82, aún sigue en activo.

Investigadora, gestora y docente, «la dama de las profundidades», «la nueva Cousteau», como se la conoce, ha dedicado su vida a la exploración e investigación de los fondos marinos y a la conservación de los océanos. Con más de cien expediciones realizadas por todo el mundo y más de 7.000 horas de buceo a sus espaldas, en 1970 encabezó el primer equipo de mujeres 'aquanautas' durante el Proyecto Tektite, en el que vivieron durante dos semanas a 18 metros de profundidad en las Islas Vírgenes.

Antonio Suárez, armador asturmexicano y miembro del jurado, aplaudió la concesión del galardón a Sylvia A. Earle, reconocida por la Biblioteca del Congreso de EE UU como una 'Leyenda Viva' y designada «héroe del planeta» por la revista 'Time' en 1998: «Como hombre de mar, empresario de mar, todo lo que sea cuidar los mares y los recursos marinos me parece estupendo. Los que nos dedicamos a ello, somos conscientes y tenemos la mínima capacidad de hacer sostenibles los mares debemos hacerlo».

También el presidente del Principado, Javier Fernández, se refirió a la premiada como «una mujer con una dilatadísima experiencia, muy reconocida en todo el mundo. Además, en una cuestión crucial como es la defensa de los mares, de los océanos». Y es que, dijo, «muchas veces hablamos de la atmósfera, del problema del calentamiento global, que está ahí y es muy importante, y, aunque este es un asunto menos público, del que se habla menos, tiene una relevancia evidente y, por tanto, creemos que es muy merecido».

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