Premio Princesa de Asturias al Pueblo Ejemplar | «Haremos algo especial para Leonor»

José Miguel Mier lanza desde el mirador de Asiegu los voladores durante las celebraciones por el galardón. /CAROLINA SANTOS
José Miguel Mier lanza desde el mirador de Asiegu los voladores durante las celebraciones por el galardón. / CAROLINA SANTOS

Este año será la primera vez que la heredera y su hermana, la infanta Sofía, acompañen a los Reyes a la entrega de los premiosAsiegu, recién elegido Pueblo Ejemplar, ya prepara la visita de la Princesa

ANA RANERAASIEGU.

Asiegu fue elegido ayer Pueblo Ejemplar 2019 y será la primera vez que la princesa Leonor, junto a su hermana, la infanta Sofía, acompañe a sus padres a la entrega de los galardones. Los vecinos del municipio se sienten «muy ilusionados» con la idea de recibir en sus calles a la Princesa. «Le haremos seguro algo especial, nos encanta que sea el primer Pueblo Ejemplar que visite», contaba José Miguel Mier. «Estamos aún asimilando la noticia, pero estamos muy emocionados y pensando ya en los preparativos», relataba Rocío Bueno.

Son precisamente los vecinos los que hacen Asiegu especial. Podría ser un pueblo más: caminos tranquilos, ruido -solo- en el bar, niños jugando en la calle y saludos rápidos entre traseúntes que se cruzan y se comentan alguna novedad. Pero a este pequeño municipio cabraliego lodiferencian sus 75 habitantes que reman juntos cada día para hacer de este un lugar en el que merezca la pena vivir. Lo hacen, por poner algún ejemplo, Rocío Bueno, Manolo Niembro y José Miguel Mier, tres de los vecinos que apostaron por la vida rural.

Rocío Bueno tiene 32 años y podría haber elegido cualquier otro sitio para vivir, pero tras pasar su propia infancia en este rincón de los Picos de Europa no concebía otro lugar para criar a sus niñas. Rocío es madre de Vega Ruiz, de dos años,y Amaia, de dos meses, la benjamina de Asiegu. «Es una vida que no tiene nada que envidiar a la ciudad, si tenemos cualquier imprevisto, tengo a los vecinos para que nos ayuden», relataba. Rocío trabaja y lo compagina con la maternidad gracias a la ayuda de su madre y de algunas vecinas. Entre el nacimiento de Rocío y el de su hija Vega pasaron 30 años y fueron 30 años en los que Asiegu no vio nacer ni una sola niña. «Fueron 18 años sin ningún nacimiento y 30 sin nacimientos de niñas». Ahora, ya hay ocho niños, algunos de edades similares a doña Leonor. Y por eso Rocío asegura: «Seguro que haremos algo especial para recibir a la Princesa».

Manolo y Javier Niembro están detrás de la barra del bar de Asiegu. A estos dos hermanos los días aquí se les hacen cortos y es que faltan horas para llevar a cabo todas las iniciativas que han emprendido por el municipio. Con 14 años se fueron, aunque nunca del todo, de su Asiegu natal para estudiar en Gijón y luego continuaron su formación universitaria en Oviedo. En los años 80 empezaron a dedicarse al turismo rural; después, decidieron crear la ruta del quesu y la sidra y a estos proyectos se sumó el hacerse cargo del chigre de sus padres. Lo convirtieron en un restaurante tradicional asturiano, pero sin gluten. Además, simultáneamente, fundaron sidra Pamirandi y renovaron las pumaradas de la familia y las convirtieron en ecológicas. Para Niembro el premio es una recompensa. «Es el sacrificio enfrentado a la tónica general de abandono, a la creencia de que aquí no hay futuro y que hay que marcharse. Esta es la rebeldía a la tendencia actual alejada del campo», contaba.

José Miguel Mier es otro ejemplo. A sus 37 años está al frente del negocio familiar. «La quesería Pandiella empezó siendo un pequeño negocio y ahora es la que más queso Cabrales produce: trabajamos con 3.500 litros diarios». José Miguel prefirió quedarse y demostrar que allí también hay futuro y oportunidades si estás dispuesto a trabajar para tenerlas. «Hay que apostar por el mundo rural y por lo que empezaron a construir nuestros abuelos», contaba. José Miguel, Manolo y Rocío son solo tres historias de las que se esconden en este pueblo con vistas al Urriellu, pero sus vidas, su dedicación y su sacrificio han convertido Asiegu en un Pueblo Ejemplar.

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