Oviedo rinde homenaje a Mafalda

Quino, en la inauguración oficial de la estatua de Mafalda. /
Quino, en la inauguración oficial de la estatua de Mafalda.

Su creador, Joaquín Salvador Lavado Tejón 'Quino', acudió emocionado al acto inaugural de la estatua que su personaje tiene en el campo San Francisco de Oviedo

ELCOMERCIO.ES REDACCIÓN

Mafalda ya tiene un sitio en Asturias. Se encuentra en el campo San Francisco de Oviedo, lugar en el que esta mañana se ha llevado a cabo el acto inaugural de su estatua -la segunda que honra al personaje después la de la instalada en el barrio de San Telmo, en Buenos Aires-.

Sentada en un banco del céntrico parque, con cara sonriente, la pequeña niña esperaba este jueves la llegada de su padre y premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, Joaquín Salvador Lavado Tejón 'Quino', como invitado de lujo a la inauguración oficial de la representación. Al la inauguración acudió además además el acalde de Oviedo, Agustín Iglesias Caunedo; el autor de la obra, el escultor argentino Pablo Irrgangen; y como un gran número de curiosos y seguidores de Mafalda que no se quisieron perder el gran momento.

EN CONTEXTO

Para Iglesias Caunedo, Mafalda forma parte desde hoy, junto a Woody Allen, homenajeado con su estatua por las elogiosas palabras que dedicó a Oviedo tras recibir el Príncipe de las Artes, del "alma" de la ciudad y "relevará" como protagonista al cineasta como "reclamo" fotográfico para los turistas.

"Mafalda podrá ver los cisnes y patos de este estanque que siempre ha estado ligado a los niños de Oviedo", ha apuntado tras agradecer a Quino que la ciudad se haya convertido en la segunda del mundo tras Buenos Aires en disponer de un reproducción de Mafalda autorizada por su autor para ocupar un espacio público.

Irrgangen se ha manifestado sorprendido por la repercusión que ha tenido este acto "tan lindo" y ha destacado también la ubicación desde el que Mafalda "podrá mirar absorta como nadan los patos".

La escultura, recubierta con resina epoxi y fibra de vidrio para hacerla resistente al invierno asturiano, ha confesado su autor, que cambió el color verde del vestido de Mafalda en la estatua bonaerense por un rojo "que entonaba mejor en este hermoso parque".

Respecto a la seguridad de la obra, que ha supuesto un coste de 8.000 euros para el Ayuntamiento de Oviedo, Iglesias Caunedo ha asegurado que no teme por su "durabilidad" ya que el original bonaerense lleva quince años instalada sin sufrir desperfectos.

Tras el acto, niños y mayores han guardado cola para fotografiarse con la idealista e inconformista Mafalda e incluso un aficionado del Real Oviedo no ha perdido la oportunidad de colocarle una camiseta y una bufanda para no dejar dudas de su filiación futbolística desde su primer retrato en la capital asturiana.

A partir de ahora, la Mafalda ovetense dejará sitio a su pretendiente platónico Felipe, al interesado Manolito o a la egocéntrica Susanita para buscar amistad entre los numerosos niños que desde hoy se acercarán a su banco interesados por saber quién es esa niña que mira absorta a los patos sin que le gusta la sopa.