La Princesa de Asturias: «Me ha gustado mucho Covadonga»

Feliz y muy arropada por su padre, Leonor recogió regalos y siguió con atención todas las explicaciones en el Real Sitio

Laura Mayordomo
LAURA MAYORDOMOGijón

La visita real a Covadonga en una jornada cargada de significado para la heredera de la Corona estuvo plagada de momentos de complicidad entre los Reyes y sus hijas. En especial, entre Felipe VI y Leonor, su sucesora y a quien el Monarca mostró la importancia y la belleza de la cuna de España. Explicaciones que la Princesa siguió con gran atención, como haría posteriormente en el recorrido por las dos exposiciones que alberga el Museo de Covadonga. Los presentes asistieron al primer gesto de cariño en cuanto la Familia Real salió de los coches oficiales que la trasladó desde Cangas de Onís. Antes de saludar y posar ante las cámaras que captaron todos los detalles de un día para la historia, Leonor cogió la mano de su progenitor. Se miraron y sonrieron. No fue la única vez que la Princesa buscó con la mirada al Rey para darle la mano. Ambos volvieron a repetir el gesto antes de entrar en la Santa Cueva y a la salida de la basílica.

Hubo en la explanada frente a Santa María la Real gritos de aclamación para los Reyes y la Princesa, cuya presencia en Covadonga, repitiendo la escena que su padre protagonizó en idéntico escenario hace más de cuatro décadas, fue aplaudida por centenares de personas. Y momentos para salirse del guion previsto. Como cuando la Princesa y su hermana, la infanta Sofía, saludaron con dos besos en la mejilla a los cangueses Ángela Mori y Javier Escandón, los encargados de depositar a los pies de Pelayo una corona. El día anterior, los niños habían ensayado la escena y les habían advertido que les estrecharían la mano. «Fue una sorpresa», reconocía Mori.

A escasos metros de ellos, junto a la Sala Capitular, se encontraban en ese momento varias familias de la parroquia de Salinas que aprovecharon la cercanía de la Familia Real para hacerles entrega de unas pulseras de su cofradía. Fue uno de los regalos que Leonor se llevó de su primera visita oficial a la región, junto con la insignia de Princesa de Asturias o la medalla de la Virgen de Covadonga. Aunque, por su reacción, y sin duda porque, por encima de los títulos, sigue siendo una niña de doce años, el detalle que le hizo «muchísima ilusión» fue el que los pastores de la Montaña de Covadonga le hicieron ya por la tarde: 'Xana', una yegua de siete años criada en esos mismos montes.

Ocho años tiene también la perra 'Luna', una perra pomerania de pelo rojizo que su dueño, madrileño de vacaciones en Llanes, llevaba colgado del hombro en un transportín. «Mira lo que tiene ahí», le señaló la Reina a Leonor mientras ambas saludaban a los cientos de personas situadas en la explanada del Real Sitio. La Princesa sonrió abiertamente y alguien entre el público aprovechó para preguntarle: «¿Le gustó Covadonga?». «Sí, mucho», contestó ella.

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