Las avestruces llegaron volando hasta África hace 50 millones de años

Un grupo de avestruces./
Un grupo de avestruces.

Científicos desmontan la teoría del origen evolutivo de estas aves, que se sostenía en la ruptura del bloque continental de Gondwana

EDURNE MARTÍNEZmadrid

Hasta ahora las teorías evolutivas explicaban que el origen de las ratites aves no voladoras en su mayoría de gran tamaño se remontaba a la ruptura de Gondwana, el antiguo bloque continental que unía los territorios que hoy son África, Madagascar, Suramérica, la India, Australia y Nueva Zelanda. Sin embargo, un nuevo estudio publicado por la revista científica Science asegura que estas aves se dispersaron hasta rincones lejanos volando, no porque la división de la masa terrestre les obligara a su separación.

A través de la comparación del ADN de los restos de un pájaro elefante con el ADN de otras aves, los científicos demuestran que lejos de ser una especie diferente, comparten descendientes con el actual pájaro kiwi, por lo que se desmonta la teoría de su separación territorial. Los pájaros elefante son un ave no voladora que se extinguió aproximadamente en el siglo XVII. Los restos fósiles la sitúan como la segunda ave más grande del mundo, con tres metros de altura y más de 400 kilos de peso.

Así, los pájaros elefante y los kiwis surgieron de un ancestro común hace unos 50 millones de años, después incluso de que Nueva Zelanda se hubiera separado y quedado aislada. «Esto supone un cambio radical en la comprensión de cómo estas especies se movían y cómo llegaron hasta sus países actuales porque tuvieron que haber ido volando», explica Kieren J. Mitchell, principal autora del estudio, que pide que los libros de texto «se actualicen» tras este hallazgo. Además, el estudio revela que, por lo tanto, el kiwi ya no es una rama de las aves ratites australianas, porque si el ancestro común de esta especie con los pájaros elefantes vivió en Madagascar, los kiwis tuvieron que haber volado a Nueva Zelanda con posterioridad. O por el contrario, si el antepasado vivió en Nueva Zelanda, los pájaros elefantes son los que tendrían que haber volado a Madagascar.

Analizar el ADN fue muy complicado porque los investigadores tuvieron que disolver el hueso para conseguir los pequeños fragmentos que poder estudiar, ya que el ADN puede sobrevivir en los huesos y en los dientes durante miles de años si las condiciones son las adecuadas. Alan Cooper, otro de los autores del estudio, ya había intentado analizarlo hace diez años pero «el ADN estaba tan dañado y la concentración era tan baja que no se contaba con la tecnología necesaria para analizar con éxito estos fragmentos hasta ahora», explica Mitchell.

Por lo tanto, según el estudio, la incapacidad de volar de estas aves solo ocurre en los territorios donde no existen depredadores mamíferos, por lo que la evolución inicial de las ratites a las actuales aves no voladoras con toda probabilidad comenzó posteriormente a la extinción masiva de los dinosaurios.