Una asturiana, al frente del 'Open Arms': «Ahora en tierra toca retomar fuerzas para seguir»

La asturiana Anabel Montes, de espaldas, a la llegada del 'Open Arms' a Lampedusa. / AFP

Anabel Montes ha liderado la misión del buque que la madrugada del martes al miércoles atracó en Lampedusa

D. MENOR / A. VILLACORTA

Ha sido mes y medio agotador. La ovetense Anabel Montes ha liderado la última misión del 'Open Arms' y, ayer, como los migrantes que rescató el barco en el Mediterráneo, pudo pisar por fin tierra firme. Lo hizo después de que la justicia italiana diera permiso al barco para atracar en Lampedusa, una posibilidad denegada una y otra vez por el Gobierno del país y, sobre todo, del ministro del Interior Matteo Salvini. «Me he pasado 42 días embarcada. Ahora, en tierra, toca retomar fuerzas para seguir», explicó a este periódico, convencida de continuar la labor humanitaria que realiza esta ONG.

«Gracias por no rendirse, gracias por estar, gracias por ser a todas las personas que han estado, han apoyado y han luchado. Nunca tuve el corazón tan lleno ni nunca recibí ni di abrazos tan sinceros», escribió también en las redes sociales.

El 'Open Arms' pudo finalmente atracar la madrugada del martes al miércoles en la isla de Lampedusa, donde permaneció unas pocas horas, para navegar a continuación a la localidad siciliana de Porto Empedocle en virtud de la decisión del fiscal de Agrigento, Luigi Patronaggio, que el pasado martes ordenó la incautación de la nave y el consiguiente desembarco de los inmigrantes. Durante el día de hoy se espera que llegue la decisión del juez de instrucción preliminar que confirme o deniegue la inmovilización del barco.

En marzo del año pasado, el 'Open Arms' ya se pasó casi un mes inmovilizado por orden de la justicia italiana, que acusó en un primer momento de favorecimiento a la inmigración ilegal y de pertenencia a organización criminal a su capitán, Marc Reig, y a Montes, aunque las imputaciones fueron retiradas. Los dos ocupaban estos mismos cargos en la misión concluida el pasado martes y que tendrá implicaciones judiciales.

Patronaggio ordenó el secuestro preventivo del 'Open Arms' tras abrir una investigación por supuesto secuestro de personas debido a que la ONG española había denunciado la negativa de Salvini a que desembarcaran en suelo italiano los inmigrantes rescatados en el Canal de Sicilia. El fiscal considera que en este episodio se podría haber cometido un delito de omisión y negativa a actos de oficio contra miembros de la Administración, un crimen castigado con penas de entre seis meses y dos años de cárcel. El principal sospechoso es Salvini, que se vanaglorió de bloquear a los indocumentados. «Hemos podido desembarcar legalmente», recalcó anoche Montes a EL COMERCIO.

Un nuevo viaje espera a los 83 inmigrantes que 'Open Arms' desembarcó a primera hora de la madrugada de ayer después de 19 días de espera. Tras ser identificados por las autoridades y pasar un control médico, serán repartidos en los próximos días en los cinco países europeos: España, Francia, Alemania, Luxemburgo y Portugal. Todos ellos, en su mayoría africanos, se encuentran en buen estado de salud.

El buque de la Armada 'Audaz', que partió el martes de Rota con destino a Lampedusa para acompañar al 'Open Arms' de vuelta a España, permanecerá en la zona a la espera de si se activa el mecanismo de reparto coordinado por la Comisión Europea.

Antes de ser llevados al centro de acogida de Lampedusa, los migrantes recibieron una ovación por parte de las decenas de personas que los esperaban en el muelle, a lo que se sumó las muestras de cariño del personal del 'Open Arms', que los despidió cantando 'Bella ciao'. Los socorristas de nuestro país consideraron que esta operación había sido «la misión más difícil» de las 65 que han desarrollado hasta ahora. «Hoy es el día para agradecer a este enorme equipo humano el esfuerzo, la entrega e inmensa generosidad».

Aunque la crisis humanitaria del 'Open Arms' ya ha sido resuelta, hay un barco de otra ONG que se encuentra en una situación similar. Se trata del 'Ocean Viking', fletado por SOS Mediterranée y Médicos Sin Fronteras (MSF), que espera desde hace 12 días un puerto seguro donde poder desembarcar a los 356 inmigrantes que rescató en el Canal de Sicilia.

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